All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

Archive for marzo 2009

Algunos poemas míos

Bah, mejor dicho son dos ejercicios en verso y uno en prosa. Me repito, soy definitivamente poco imaginativo.

Mi Reina

Creo que es porque te quiero demasiado, sí, debe ser por eso, te abrazo y te veo y me decís no sé qué cosa, y no te escucho porque te quiero, justamente por eso te ignoro, si te oyera… pero no lo hago y de vez en cuando seguís, y yo pienso, pucha, que estás muy linda, y entonces lo de siempre, ya sabés, la rutina nos mata, te miro y vos es como si— pero no todavía, me acerco y te toco y me mirás y nuestras bocas son una pero es un instante antes, cuando me mirás, es como si dudaras, como un tal vez, como si titubearas un segundo mientras me observás, querible como siempre me observás, y por una fracción de instante -es tan solo una sombra cruzando tu cara, un espasmo, no más que eso te lo juro- dudás, y entonces es cuando te odio, te aborrezco, te desgarro y clavo un cuchillo en tu pecho y mis manos son rojas, podés creer que son rojas.


Quiero regalarte un castillo de cristal

Quiero regalarte un castillo de cristal, sólo para vos.


Para que vivas allí fulgurante.

Translúcida como sus paredes.

Para que duermas en el frío.


A veces siento que quiero que te apoyés sobre sus afilados cristales,

Que sientas las brillantes navajas penetrando tu piel,

Deslizándose sobre tu carne,

Cayendo deliciosas gotas.


Pero esas son las menos.


Quiero regalártelo para que vivas allí.

Y digas, mientras recorrés su pulida superficie

« ¡Qué bonito castillo! »


La mayoría de las veces quiero morirme desangrado suspendido arriba tuyo, mientras vos, incólume, te teñís de negro.


Medianoche en un mundo perfecto

Si viviéramos en el otro comprenderíamos al otro.


Cuando te quise: ¿y si te mato?

Cuando te tuve: ¿y si morimos?

Cuando no estás: ¿y si muero?

Y si te encuentro te desgarrás

Y si te beso siento que no sos mía


(La soledad del castillo en el que vivís

es de cristal.

Me desgarra.

Mientras cuelgo arriba tuyo

Sacrificado y crucificado cuelgo


Y si me mirás desde abajo

-en tu piso de cristal frío-

tus pupilas azules se tiñen de negro

porque soy yo el que sangro.)


Estamos viviendo la medianoche de un mundo perfecto

Written by porlaverdad3

30/03/2009 at 02:58

Publicado en Arte

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A todos [post del 16/2]

Written by porlaverdad3

27/03/2009 at 17:20

Publicado en Libertad de expresión

El fascismo es una enfermedad y su cura es la libertad de expresión

La razón por la que creé este blog fue la íntima convicción de saber que estaba, que estoy, haciendo lo correcto. La causa inmediata fue el cierre y la censura a la que muchos de mis compañeros y amigos se vieron expuestos. Sencillamente no pude tolerar que no existiese un lugar, aunque sea uno, para que todos aquellos que tienen que decir algo y son sistemáticamente callados, insultados y privados de sus derechos más básicos, lo puedan hacer. No pude tolerar el fascismo.

Y sin embargo, hoy día nos seguimos encontrando con el TERRORISMO de grupos que ejercen el MIEDO, el TERROR y la COHERCIÓN para, pretender, IMPEDIR EXPRESARNOS, para CALLARNOS. Estos TERRORISTAS usan el miedo como arma principal para lograr su objetivo: CENSURARNOS. No podemos ni vamos a tolerar que se nos coarte nuestra libertad de expresión. CEDER UN PASO ES CEDER TODOS, TOLERAR UN ATROPELLO ES TOLERAR TODOS, y eso es algo que NO permitiremos.

PORQUE NO CREEMOS NI EN EL FASCISMO NI EN EL TERRORISMO!!!!!!!!!!!!!

EL FASCISMO ES UNA ENFERMEDAD!!! Y SU CURA ES LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN!!!


KMFDM- TERROR

Alguna gente los llama “terroristas”, pero estos chicos simplemente han sido mal guiados.

Traté de mantener la esperanza

Pero estoy cerca de tropezar

No puedo contener mi odio

Me voy a prender fuego

Me acerco segundo a segundo

A la cosa que realmente necesito

Estoy muerto de miedo

¿Cuándo van a estar satisfechos?

Día tras día gente inocente es deportada, interrogada y torturada.

Fuerzas fundamentalistas socavan la integridad de las instituciones liberales y democráticas

Anarquistas, fascistas y terroristas son los responsables de la violencia

Nuestra sociedad está saturada de ansias de sangre, sensacionalismo y violencia como resultado de alienarnos de la realidad!!!

Cuánto tiempo más toleraremos un genocidio???

Golpes y cadenas no nos atemorizan

Y las torturas no nos silenciarán

DEBEMOS USAR TODOS LOS MEDIOS PACÍFICOS POSIBLES PARA ABOLIR EL FASCISMO!!!

Persistan y marchen!!!

No pueden usar nuestra vergüenza contra nosotros!!!

SIN IMPORTAR RAZA, GÉNERO O ESTATUS SOCIAL, SOMOS TODOS VÍCTIMAS!!!!

Written by porlaverdad3

27/03/2009 at 17:01

“Tantalia”, de Macedonio Fernández

“Y alumbró prestamente la idea de martirizar la inocencia y orfandad a fin de obtener el suicido del Cosmos por vergüenza de que en su seno prosperara una escena tan repulsiva y cobarde”

“Tantalia”, del escritor argentino Macedonio Fernández, es uno de los relatos más viscerales, descarnados y tenebrosos que puedan tener la oportunidad de leer.

Brevemente, narra la historia de un joven, un muchacho, que liga su destino amoroso a una plantita: la salud de ésta es el amor eterno con su amada. Sin embargo, esto tiene su consecuencia lógica: el temor de que un pequeño descuido la mate, matando a su amor. Decide desembarazarse de esta pesada carga, pero comprende que no puede. Escribe: “ya que cuando fue mi ánimo hacer la felicidad de un trébol tuve que renunciar al intento y desterrarlo […], el péndulo de mi pervertida y descalabrada voluntad transportó al otro extremo, surgiendo de súbito en una mutación opuesta, en el malquerer”

Despechado, herido y tal vez misántropo, alumbra una idea tan increíble y fantástica como tenebrosa: convertirse en el torturador de un trébol. Torturar, durante sus días y sus noches, a la forma de vida más endeble, ínfima y desprotegida de la creación: una pequeña plantita de trébol. Negarle el agua, exponerla a los martirios del sol y del viento en exceso o en defecto, convertir la existencia de una pequeña plantita en un suplicio. La idea es de por sí, increíble, fantástica, brillante, originalísima, extraña. Pero la conclusión que le otorga Fernández nos deja con la boca abierta. Escribe:

“Y alumbró prestamente la idea de martirizar la inocencia y orfandad a fin de obtener el suicido del Cosmos por vergüenza de que en su seno prosperara una escena tan repulsiva y cobarde”

El suicido del Cosmos. Por vergüenza.

Sencillamente increíble.

El torturador se propone nada más y nada menos que torturar a un pequeño trébol a fin de conseguir que el Universo se suicide ante la vergüenza de semejante atrocidad. La idea, la imaginación es extraordinaria, asombrosa.

“Tantalia” es un cuento desolador, tortuoso, fantástico, descarnado, revulsivo. La idea que propone es, a mi juicio, de las más originales y felices que tuve la oportunidad de leer. Su visión del universo como una “inspiración tantálica” es, a mi entender, más convencional, pero contribuye a ese clima de depresión desoladora ante un mundo que se presenta como de placeres –es decir, el amor de su pareja- tan infinitos como, siempre, inaccesibles. A este nihilismo existencial le corresponde el cinismo del protagonista: su desencanto de la vida lo lleva a buscar la muerte del Universo. Ni más ni menos.

Es un verdadero placer y es un lujo poder leer semejante ejercicio de imaginación.

PD: Otra lectura del cuento en http://www.jornada.unam.mx/2005/08/21/sem-adriana.html

Tantalia – Macedonio Fernández


El mundo es de inspiración tantálica.

Primer momento: El cuidador de una plantita.

Él acaba por convencerse de que su sentimentalidad, aptitud de simpatía, que viene desde tiempo luchando por recuperar, está agotada, y en los sufrimientos de este descubrimiento cavila y halla por fin que quizá el cuidado de una plantita endeble, de una mínima vida, de lo más necesitado de cariño, debiera ser el comienzo de la reeducación de su sentimentalidad.
Ocurre que pocos días después de esta meditación y proyectos en suspenso, Ella, sin sospechar tales cavilaciones pero movida por una aprensión vaga del empobrecimiento afectivo en él, le envía por regalo una plantita de trébol.
Él resuelve adoptarla para iniciar el procedimiento entrevisto. La cuida con entusiasmo durante un tiempo y cada vez más se percata de la infinidad de atenciones y protecciones, expuestas a un descuido fatal, exigidas para la seguridad de la vida por un ser tan débil, al que un gato, una helada, un golpe, sed, calor, viento, amenazan. Se siente intimidado por la posibilidad de verla morirse un día por mínimo descuido; pero no es sólo el temor de perderla para su cariño, sino que conversando con Ella, cavilosos como todos los que están en la pasión, y más cuando en esa pasión uno decae, llegan a la obsesión de que exista algún nexo de destinos entre el vivir de la plantita y su vivir o el de su amor. Fue Ella la que un día vino a decirle que ese trébol fuera el símbolo del vivir del amor.
Empiezan a temer que la plantita muera y muera así, uno u otro, y lo que es más: el amor, única muerte que hay. Se ven sucesivamente, meditando en coloquios, creciendo el pavor a que se ven sujetos. Deciden entonces anular la identidad reconocible de esta plantita para que, eludiendo el mal presagio de matarla, nada haya identificable en el mundo a cuyo existir esté supeditada la vida y amor de ellos; y al par así, sitúanse en la asegurada ignorancia de no saber nunca si aquel existir vegetal que tan singularmente se había hecho parte en las vicisitudes de una pasión humana, se muere o vive. Resuelven, entonces, de noche, en un paraje no reconocible para ellos, perderla en un vasto trebolar.

Segundo momento: Identidad de una mata de trébol.

Pero la excitación que iba creciendo desde algún tiempo en Él, y el desencanto de ambos por haber tenido que renunciar a la comenzada tentativa de reeducación de su sensibilidad y al hábito y cariño de cuidar a la plantita que alboreaba en Él, se traduce en un acto oculto que realiza al retorno de esa labor de olvidación en las sombras. En el trayecto, sin que lo advirtiera de fijo pero con algún pulso de zozobra en Ella, sin embargo, Él se inclinó y cogió otra mata de trébol.
—¿Qué hacés?
—Nada.
Ambos se separaron al amanecer, quedando en Ella algo de sobresalto, en ambos el alivio de no reconocerse ya dependientes del vivir simbólico de esa plantita, y en ambos también la pavura que nos viene de todas las situaciones de lo irreparable, cuando acabamos de crear un imposible cualquiera, como en este caso el imposible de saber jamás si vivía y cuál era la plantita que fuera al principio obsequio de amor.

Tercer momento: El torturador de un trébol.

“Por múltiples modos y males me veo sin placeres ni de inteligencia o arte ni sensuales, que se brindan en torno. Me voy quedando sordo habiendo sido la música mi mayor goce; los largos paseos entre los cercos se hacen imposibles por mil detalles de decadencia fisiológica. Y así en las demás cosas…
“Esta plantita de trébol ha sido elegida por mí para el Dolor, entre otras muchas; ¡elegida! ¡pobrecita! Veré si puedo hacerle un mundo de Dolor. Si su Inocencia y su Tortura llegan a tanto que estalle algo en el Ser, en la Universalidad, que clame y logre la Nada para ella y para el todo, la Cesación, pues el mundo es tal que no hay siquiera muerte individual; el cesar del Todo o la eternidad inexorable para todos. La única cesación inteligible es la del Todo; la particular de que el que ha sentido una vez cese de sentir, quedando existente, cesado él, la restante realidad, es una contradicción verbal, una concepción imposible.
“Elegida entre millares, te tocó a ti serlo, serlo para el Dolor. Aún no; ¡desde mañana seré contigo un artista en Dolor!
“Durante tres días, sesenta, setenta horas el viento del verano estuvo constante oscilando dentro de un corto ángulo, fue y volvió de un acento y de una dirección a una pequeña variante de acento y dirección; y la puerta de mi habitación retenida en su batir entre el quicio y una silla que puse para acortar su oscilar, batía sin cesar, y el postigo de mi ventana golpeaba también sin cesar sometido al viento. Sesenta, setenta horas la hoja de la puerta y el postigo cediendo minuto a minuto a su distinta presión, y yo al par, sentado o columpiándome en la silla de hamaca.
“Parece entonces que yo me dije: esto es la Eternidad. Parece que fue por esto que veía yo, por esa formulación de hastío, de no sentido de las cosas, de no finalidad, de todo es lo mismo, dolor, placer, crueldad, bondad, que hubo nacido el pensamiento de hacerme el torturador de una plantita.
“Ensayaré —me repetía— sin intentar ya amar de nuevo, torturar lo más endeble e indefenso, la forma más mansa y herible de la vida: seré el torturador de esta plantita. Esta es la pobrecita elegida entre miles para soportar mi ingenio y empeño torturador. Ya que cuando fue mi ánimo hacer la felicidad de un trébol tuve que renunciar al intento y desterrarlo de mí bajo sentencia de irreconocibilidad, el péndulo de mi pervertida y descalabrada voluntad transporté al otro extremo, surgiendo de súbito en una mutación opuesta, en el malquerer, y alumbró prestamente la idea de martirizar la inocencia y orfandad a fin de obtener el suicidio del Cosmos por vergüenza de que en su seno prosperara una escena tan repulsiva y cobarde. ¡Al fin y al cabo, el Cosmos también me ha creado a mí!
“Yo niego la Muerte, no hay la Muerte aún como ocultación de un ser para otro, cuando para ellos hubo el todo amor; y no la niego solamente como muerte para sí mismo. Si no hay la muerte de quien sintió una vez, ¿por qué no ha de haber el dejar de ser total, aniquilamiento del Todo? Tú sí eres posible, Cesación eterna. En ti nos guareceríamos todos los que no creemos en la muerte y no estamos tampoco conformes con el ser, con la vida. Y creo que el Deseo puede llegar a obrar directamente, sin mediación de nuestro cuerpo, sobre el Cosmos, que la Fe puede mover montañas; creo yo aunque nadie otro creyera.
“No puedo reavivar el lacerante recuerdo de la vida de dolor que sistematicé, ingeniándome cada día en nuevos modos crueles para hacerla padecer sin matarla.
“Como por sobre ascuas tendrá que decir que la colocaba todos los días próxima e intocada de los rayos del sol y tenía la prolijidad de crueldad de alejarla con el avanzar de la mancha del sol. Apenas la regaba para que no muriera y en cambio la rodeaba de recipientes de agua y había inventado fieles rumores de lluvia y lloviznas vecinas que no llegaban a refrescarla. Tentar y no dar… El mundo es una mesa tendida de la Tentación con infinitos embarazos interpuestos y no menor variedad de estorbos que de cosas brindadas. El mundo es de inspiración tantálica: despliegue de un inmenso hacerse desear que se llama Cosmos, o mejor: la Tentación. Todo lo que desea un trébol y todo lo que desea un hombre le es brindado y negado. Yo también pensé: tienta y niega. Mi consigna interior, mi tantalismo, era buscar las exquisitas condiciones máximas de sufrimiento sin tocar a la vida, procurando al contrario la vida más plena, la sensibilidad más viva y excitada para el padecer. Y logré que en esto el dolor de privación tantálica la estremeciera. Mas no podía mirarla ni tocarla; me vencía de repulsión mi propia obra; (cuando la arranqué, en aquella noche tan negra a mi espíritu, no miré hacia donde estaba y su contacto me fue por demás odioso). El rumor de lluvia sin alcanzarle su húmedo frescor hacíala retorcerse. ¡Vergüenza!
“¡Elegida entre millones para un destino de martirio! ¡Elegida! ¡Pobrecita! ¡Oh!, tu Dolor ha de saltar el mundo. Cuando te arranqué ya estabas elegida por mi ansia de atormentar.”

Cuarto momento: El amigo.

Vemos a su amigo Luis entrar a su habitación; y en el centro de ésta detenerse, pálido y hurgando todo en torno con la mirada, agitado.
—Venía a sacarte de aquí para distracción. Pero me he sentido aquí amenazado con un sufrir súbito. ¿Es que aumenta tu malestar?
Él, sentado como pasaba las horas espiando a la plantita reseca y helada entre él y la ventana, separada de la lluvia y del rayo de sol que unos días u otros podían regarla o calentarla, contestó:
—Como siempre.
Agitándose, Luis gritó:
—¿Pero quién sufre aquí? ¡Qué destrozarse, qué agonizar! Me voy a respirar.
Él, avergonzado, rojo de rubor, quedó retorciéndose. Exclamaba, mirando por donde partía Luis: Feliz de él, feliz, feliz.

Quinto momento: Nuevo sonreír.

La fórmula radical, íntima, de lo que él estaba haciendo miserablemente, era la ambición y ansiedad de lograr el reemplazo por la Nada de la Totalidad, de todo lo que hay, lo que hubo, lo que es, de toda la Realidad material y espiritual. Creía que el Cosmos, lo Real, no podría soportar mucho tiempo, avergonzándose de albergar en su ámbito una escena tal de tortura ejercida sobre un primer eslabón de lo viviente más frágil, por el mayor poder y dotación de lo viviente. ¡El hombre tiranizando un trébol! ¡Era para eso que había advenido el Hombre!
La irritación de lo rehusado después de ofrecido enloquece de perversidad a un hombre de máximo pensamiento. De ahí el martirio cobarde, el repugnante complacimiento del mayor poder en una alevosía a un mínimo existir.
Su pensamiento sabía la igual posibilidad de la Nada y el Ser, y creía inteligible y posible una sustitución del Todo-Ser por la Todo-Nada. Él, como el máximo de la Conciencia de Vida, como hombre y hombre excepcional en dotes, era quien podría en un refinamiento último de pensamiento haber hallado el resorte, el talismán que podría determinar la opción del Ser por la Nada; opción o reemplazo o “empujamiento afuera” del Ser por la Nada. Porque verdaderamente, dígaseme si no es así, si no es cierto que no hay elemento alguno mental que pueda decidir que la Nada o el Ser difieran en su posibilidad de darse en grado alguno; si no es totalmente posible que se diera la Nada en lugar del Ser. Esto es cierto, evidente, porque el mundo es o no es, pero si es, es causalístico, y así su cesación, su no ser es causable, aunque el resorte buscado no determinara la cesación del Ser, quizá otro la determinaría… Si el darse el Mundo o la Nada son de absoluta igual posibilidad, en este equilibrio o balanza de Ser y Nada, una brizna, una gota de rocío, un suspiro, un deseo, una idea, pueden tener eficacia para precipitar la alternativa de un Mundo de Ser a un Mundo de No-Ser.
Vendría un día el Salvador-de-Ser…
(Yo lo digo comentando, teorizando lo que él hizo, pero no soy Él)
Pero Ella vino un día:
—Dime, ¿qué hiciste aquella noche, porque yo sentí el opaco rumor de un desenraizar de matita, el sonido de la tierra que apaga el arrancar de una tierna raíz ¿Eso es lo que yo oí?
¡Y entonces: Él se sintió de nuevo en su natural después de una larga peregrinación tras de respuesta, y se echó a llorar en brazos de Ella y la amó de nuevo, inmensamente, como antes! Era un llanto que hacía diez o doce años no lograba derramarse, que hinchaba su corazón, que había querido hacer estallar el mundo, y al serle recordado el gritito, el murmullo abismante del dolorcillo vegetal, de pequeña raíz arrancada, ¡fue eso! lo que necesitó su naturaleza para que el llanto, desbordándose, lavara su ser todo y lo volviera a los días de su plenitud de amor… Un gritito sofocado de raíz doliente entre la tierra, así como pudo decidir hacia el No-Ser toda la Realidad, pudo entonces cambiar toda la vida de Él.
Yo lo creo. Y lo que cree todo el mundo es mucho más de lo que nuestro creer en esto —¿quién se mide en el creer?—; no me digáis, pues, absurdo temerario en el creer. Cualquier mujer cree que la vida del amado puede depender del marchitarse del clavel que le diera si el amado descuida ponerlo en agua en el vaso que ella le regaló otrora. Toda madre cree que el hijo que parte con su “bendición” ya protegido de males. Toda mujer cree que lo que reza con fervor puede sobre los destinos. Todo-es-posible es mi creencia. Así, pues.
Yo lo creo.
No me engaña el verbiario hinchado del plácido ideario de muchos metafísicos, con sus juicios fundados en juicios. Un Hecho, un hecho que enloquezca de humillación, de horror, al Secreto, al Ser-Misterio, el martirio de la Inocencia Vegetal por la máxima personalización de la Conciencia: el Hombre, por el máximo poder no mecánico. Un hecho tal, sin necesidad de verificación, meramente concebido por una conciencia humana, creo que puede estremecer hacia el No-Ser todo lo que es.
Concebido está; luego la Cesación está potencialmente causada; podemos esperarla. Pero la milagrosa re-creación de amor concebida al par por el autor, batallará quizá con aquélla o triunfará más tarde después de realizado el No-Ser. En verdad el continuo psicológico conciencial es una serie de cesaciones y re-creaciones más que un continuo.
Los he visto amarse otra vez; pero no puedo mirarlo a él o escucharlo sin súbito horror. Ojalá nunca me hubiera hecho su terrible confesión.

Written by porlaverdad3

27/03/2009 at 02:49

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¡Una nena de 11 años acusada de violación!

Creer o reventar. Adónde llegará este mundo…

http://www.zanesvilletimesrecorder.com/article/20090313/NEWS01/903130301

Written by porlaverdad3

26/03/2009 at 07:11

La risa ante la brutalidad y viceversa

Si tuviéramos que hacer una lista de artistas que hicieron del chiste crudo y descarnado, furioso y misántropo un arte, podríamos mencionar ahí en el podio al humor tan conciso y salvaje como barroco de Pablo Parés y al anónimo “Tad”, autor del webcomic Morning Glory (que además de ser el nombre de un disco de Oasis es un apodo para la típica erección matutina). Desde su página, la obra se encarga de perfeccionar el arte de inventar el latiguillo más visceral y doloroso posible, de hacer del horror extremo un chiste de mal –muy mal- gusto, tan divertido como brutal, del sufrimiento un absurdo y del absurdo un sufrimiento, de llevar la idea del grotesco criollo (lo que nos hace reír es lo que nos hace llorar) hasta niveles impensados.

Morning Glory se encarga en tres viñetas de todo eso. Poniendo como excusa las absurdas y kafkianas conversaciones de un padre racista, abusador, golpeador, violento, sexista y drogadicto que aterroriza, viola y golpea a su familia, los personajes se encargan de decir las brutales punchlines siempre con una sonrisa (la mueca del padre es probablemente lo más aterrador de toda la historieta) y, aunque parezca lo contrario, el verdadero tema del comic no es el abuso sexual ni el maltrato infantil ni las violaciones ni el sexismo ni el racismo, sino uno típicamente kafkiano: la soledad del individuo ante el absurdo del mundo, el saber que todo llanto será contestado sólo con una sonrisa.

Por supuesto, su estructura más o menos rígida hace que la fórmula se agote. Pero, sorprendentemente, no demasiado pronto: la viscerabilidad y crueldad extrema de la historieta le dan una vida útil extremadamente prolongada.

Tal vez muchos, equivocadamente, consideren a Morning Glory como el epítome de los comics “poco profundos”, demasiados “subrayados”. Sin embargo, sus viñetas extremas pueden verse como el primario grito kafkiano primario ante ya no el Estado o fuerzas que nos superan y no comprendemos, sino ante fuerzas que conocemos pero que son tan o más incomprensibles que las otras: las de los otros humanos.

Written by porlaverdad3

24/03/2009 at 02:22

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Una propuesta concreta para el activismo pedófilo

En otro post del blog pregunto y juego a responder qué es el activismo pedófilo (link). Si bien esa pregunta puede tener respuesta, existe una cuestión mucho más importante que es necesario considerar: métodos concretos de activismo pedófilo. No simplemente peroratas acerca de derechos, (y, ojalá más) obligaciones y responsabilidades, sino mecanismos concretos de llevar a cabo nuestros objetivos.

El problema de que sean utópicos no debería ser tal. Como dijo alguien, las utopías sino para otra cosa sirven para caminar. Caminar es lo esencial, avanzar. Y el primer paso es tan importante como modesto. ¿Es esto, éste blog, diferentes comunidades que surgen todos los días en todos los idiomas, el primer paso? En mi opinión no, es tan solo un preludio. El verdadero primer paso será cuando el avance sea definitivo y masivo, y no concentrado en pequeñas comunidades en su mayoría cerradas en sí mismas y sin tener –y lo que es peor, pretender- contacto con el exterior. Eso es onanismo y elitismo, no activismo. El activismo por definición busca darse a conocer, no encerrarse en sí mismo.

Mi propuesta para todos los paedófilos es concreta: EXPRÉSENSE.

Por los medios que sean, por todos los medios. Para la cantidad de gente que sea, para toda la gente. Sobre cualquier tema, sobre todos los temas. Exprésense, den su opinión, hagan arte, discutan, abran un blog o una página web, debatan, contribuyan, pero ya no como anónimos, sino como paedófilos orgullosos y reconocidos. Que la gente sepa que estamos acá.

El arte es un camino.

Me da mucha pena que habiendo ya tantas películas dirigidas por, o acerca de, los homosexuales, no haya ningún joven cineasta pedófilo que hable acerca del tema en una película. ¿Acaso no hay ningún director o estudiante de cine pedófilo? Lo mismo con la música: componerla es bellísimo. Lo mismo con la literatura: escriban -prosa, verso, lo que sea- y den su visión. O arte plástico –conozco amigos artistas-. Lo importante es que reflejen la visión verdadera y sin censura del autor: el arte es mejor si es libre.

Exprésense: el arte es un camino ideal. O abran un blog y expongan su visión allí (y luchen por él, el guarismo en la dirección de éste no es un capricho). O participen en las distintas comunidades o foros y traten de que se abran al mundo y no se queden en grupos cerrados.

Soy consciente de que esto sin duda despertará el desprecio de la gente que nos odia por ser lo que somos y que nos quiere hacer mal sin ninguna razón. Pero lo importante es no ceder ante el terrorismo de estos grupos. No ceder ante el miedo o las presiones. No ser pusilánimes en suma. Esta es la mejor manera, la única manera.

Desde la última ventana

saldremos de las piedras y del aire

para morderte:

saldremos de la última ventana

para volcarte fuego:

saldremos de las olas más profundas

para clavarte con espinas:

saldremos del surco para que la semilla

golpee como un puño colombiano,

saldremos para negarte el pan y el agua,

saldremos para quemarte en el infierno.

Pablo Neruda, Canto general.

Written by porlaverdad3

16/03/2009 at 18:29

Cuando ser pedófilo significa no poder opinar

Me limitaré primero a retratar un fenómeno (la palabra es exagerada. Hablo tan solo de casos aislados, pero a mi juicio suficientes por ser prácticamente los únicos) primero. En algunos blogs, o páginas de internet, de orientaciones y temáticas diversas (es decir, cuyo contenido no trata ni de cerca el tema pedofilia) se menciona o se hace un post, único, con referencia a, tal vez, generalmente, la pornografía infantil y/o el lolicón. Como dije antes, en blogs personales y de los temas más diversos; cuyos autores, podemos suponer, NO son pedófilos. En estos blogs se menciona aquellos temas y se aboga –en los casos que nos interesan- por la despenalización de la pornografía infantil, se declama la estupidez de castigar el lolicón, etcétera. Pero ese no es el punto. El punto son las respuestas que reciben. En su mayoría, son racionales, lógicas, y si no se muestran de acuerdo con el autor del post, por lo menos lo aceptan como una visión “a considerar”. En suma, se puede decir que la respuesta sino es neutral, es positiva.

Ahora bien, en blogs como éste o como algunos –pocos- otros, se mencionan los mismos temas y se exponen casi las mismas ideas. Mejor expresadas, peor expresadas –siempre tratamos que sea lo primero- pero las ideas son esencialmente las mismas y muchas veces más completas, mejor desarrolladas. Sin embargo, las respuestas son diametralmente opuestas. No por parte de los pedófilos, por supuesto, sino de los que no lo son.

Lo cual me lleva a conjeturar una posible razón, dado que los argumentos son prácticamente iguales, del porqué; llegando siempre a la misma conclusión: el hecho de ser pedófilo invalida inmediatamente el post, vale decir, la opinión, el pensamiento. Los posts, las argumentaciones A y B pueden ser virtualmente iguales, pero si se trasluce que el autor de A es pedófilo, eso significa que A es erróneo.

Es una falacia ad hóminem por supuesto. Pero esa afirmación corresponde más a la solución del problema que a su planteo. La cuestión es otra a mi parecer. A y B pueden ser virtualmente iguales, pero es lógico que si A fue escrito por un pedófilo, el tono sea diferente, el énfasis sea diferente, la postura sea diferente. Todo eso se nota si el autor no es suficientemente habilidoso o bien si desea mostrarlo. En otras palabras, A y B dicen básicamente lo mismo, lo que cambia es que A lo dice de una forma y B de otra. Es como dos personas que dicen lo mismo, pero lo que dice una cae mal y es mirado con recelo –porque esa persona cae mal y es mirada con recelo-, mientras que lo que dice otra es considerado y tomado como una opinión válida –porque esa persona es considerada y tomada como válida.

Si nos permitimos una pequeña digresión…

A es pedófilo
X es dicho por A
————————-
X es incorrecto

Esto también se ve en muchos otros casos, siempre.

Por ejemplo, en una discusión sobre paedofilia o sobre los paedófilos, ¿quiénes son los únicos que no pueden opinar? Los mismos paedófilos… total, sólo soy un paedo, ¿qué sabré yo acerca del tema?…

De alguna forma, es paradójico que sobre un tema, los únicos que no puedan opinar sean los afectados. Es como hablar sobre un grupo x siendo x el único grupo que no puede hablar…

Esto es de fácil comprobación y creo que todos lo hemos experimentado. Ustedes, como paedófilos, den su visión acerca de cualquier tema –sea arte, política, sociedad, la guerra de moda, etcétera- y probablemente se la respetará. Pero intenten dar su opinión sobre la paedofilia y automáticamente será desdeñada cuando no en la mayoría de los casos censurada. En cambio, digan exactamente lo mismo, con otras palabras, e incluyendo la frase “Y PARA LOS QUE PREGUNTAN, NO, NO SOY PEDÓFILO Y ESO ME PARECE HORROROSO, PERO MI OPINIÓN ES QUE…” y vean los resultados.

Pruébenlo, es divertido. Cómo la gente reacciona de forma completamente opuesta ante una misma idea dependiendo de quién la diga. Es una falacia de razonamiento, por supuesto, pero yo sólo me limito a constatar un hecho, no a justificarlo.

Ser pedófilo significa ser censurado a priori, inmediatamente.
Uno puede declarar 2 + 2 = 4 y seguramente alguien te lo refute sólo por ser pedófilo…

Written by porlaverdad3

11/03/2009 at 18:08

Joe Blow, de Robert Crumb

Tal vez el golpe más duro a las pelotas de la sociedad ya se haya dado. Y desde la cultura popular.

Robert Crumb fue en los 60s uno de los tantos que, desde lo que en esa época se conocía como “contra cultura”, trataba de asestarle un buen golpe a los cojones de la sociedad moderna. Los Beatles sólo fueron unos niñatos mimados en comparación con artistas que desde la música o los comics (es decir, desde la cultura popular) se ocupaban de esta noble misión. Crumb era uno de los que hacían “comics psicodélicos” y en 1969 firmó su obra maestra.

“Joe Blow” (Joe paja) es, posiblemente, la muestra más salvaje, visceral y descarnada, de esos artistas que intentaban pegar ahí donde más le duele a la Sociedad Occidental. En sus 3 páginas derriba la cultura, la moral, la sexualidad, la hipocresía y el “sueño americano” estadounidense de una forma tan salvaje, tan cruda, que pocos (sino ninguno) han logrado siquiera imitar el grado de destrucción (que se mide en megatones) que encierran estas, apenas, tres páginas. En tres hojas derriba Occidente desde los comics. Y lo más curioso de todo es la fecha: 1969. Hoy en día, una historieta así sería impensable. Tal vez algunos hablen del Marqué de Sade, cuyo nivel de viscerabilidad alcanza, o supera, tranquilamente el de Crumb. Sin embargo, Sade era un loco y su literatura quedó para pocos. Crumb, era –es– un tipo común y corriente –hasta donde permite el oficio de historietista- que, desde la cultura popular, hizo lo que desde la “alta” cultura tal vez nunca se hubiera podido hacer. Su obra es moderna y habla desde la modernidad.

El momento clave, el momento en el que hace explotar por los aires a todo Occidente, se encuentra sin duda en la última hoja, y, tal vez, cuando la madre dice:

“Cariño, ¡la gente debería pasar más tiempo con sus hijos!”


PD: Noten cómo el símbolo que rodea al THE END al final parece el logo de Intel O.o

Written by porlaverdad3

11/03/2009 at 07:27

Publicado en Arte

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El momento de la organización…

“El momento de la organización política de los intereses de todos los que son colocados en una misma posición es el momento efectivo en que se constituye la clase; “los individuos –escriben Marx y Engels en La ideología alemana– forman una clase sólo en el caso en que estén empeñados en una lucha común contra otra clase.”

La identidad de los intereses no es suficiente para cimentar la existencia de una clase a menos que, sobre la base de esta identidad, surja una comunidad, una asociación u organización política y a menos que se forme una conciencia de clase. Una clase con conciencia de clase es una clase para sí (für sich) pero, en cambio, cuando no se consolida esta conciencia de clase, la clase sigue siendo una mera clase en sí (an sich), incapaz de manifestar reivindicaciones colectivas.

El paso de la clase en sí a la clase para sí no es automático ni necesario. La identidad de los intereses no garantiza la formación de la conciencia de clase.”

Written by porlaverdad3

09/03/2009 at 05:56

Publicado en Activismo, Miscelanea

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La niña santa

“La película no es un tratado –asegura Lucrecia Martel, directora de La niña santa, es un relato con un mundo estético en el que las ideas no aparecen de una manera completamente lógica.” Y así suceden las cosas en su historia, que se dispara a partir de un tema escabroso para la sociedad: el doctor Jano (Carlos Belloso) apoya desde atrás a Amalia, la niña santa (María Alché), mientras ella observa en una vidriera la ejecución de un theremin.

La ciénaga tenía una visión existencial y ésta una jurídica, pero las dos giran en torno a lo mismo: al juicio, la determinación del bien y el mal, lo que es delito y lo que no. Si se piensa que las personas son las que determinan y deciden por la relación entre ellas lo que va a ser castigado y lo que no, y cómo va a ser castigado, una parte importante del funcionamiento de la sociedad perdería sentido”. Y lo universal ya no lo sería. “Nuestro modelo de sociedad dice que es normal que haya una persona sin casa o pidiendo en la calle, pero no los delitos sexuales. Allí todo el mundo se crispa, aunque para mí permite ver la aparición de la estructura que definió que este tipo, por este asunto, sea condenado y que aquel otro (Urdapilleta), que dejó que sus hijos partan y no sabe qué edad tienen, no sea condenado.”

Los términos clave aparecen uno a uno, reforzándose en la explicación de Martel, precisa como las imágenes de sus filmes. “Si uno fuese tan inflexible con todo, la vida sería un tormento. Y en cierto punto la estructura jurídica que rige nuestra sociedad es un tormento para muchísima gente. No estoy diciendo que estoy a favor de que los tipos se apoyen a las pendejas en la calle. Pero mostrar eso sobre lo que todos inmediatamente tenemos una reacción, y desarrollarlo posibilidad que da la visión mística de la chica- permite ver ese aparto, esa construcción y su absurdo, que termina condenando a más de una persona. Me interesa desarticular eso.”

Pese a la acumulación de ideas y de relaciones, Martel no enfatiza. Calma, como su niña santa, levanta el andamiaje conceptual de su cine. “Las bases desde las que la humanidad juzga son falsas, y muchas veces son asumidas como naturales o como mandato divino cosas que en realidad tienen que definirse con un cuerpo frente a otro. Si se produjera esa instancia de juicio, se convulsionaría el orden jurídico de la sociedad. Si se estableciera lo bueno y lo malo por el enfrentamiento de los cuerpos, nadie soportaría ver a alguien muriéndose de hambre. Sería imposible soportar la infelicidad de otro. Estaría primando más lo orgánico que las cuestiones jurídicas. Cuestiones terribles y tremendamente narrativas.” Se hace difícil seguirla. Y ella parece darse cuenta, a pesar de ir por la enésima entrevista de promoción del film. Del que no se olvida, por supuesto. “El orden jurídico, ese dispositivo gigantesco que ya casi no tiene autor, es lo que posibilita la trama. Si se concibe que la humanidad está sola en el mundo, no hay Dios, no hay un juicio posterior, entonces las personas se tendrían que hacer cargo de esa maquinaria que se puso en funcionamiento, y las situaciones se definirían entre ellas. Ése es el fondo de cualquier cosa que vaya a contar, porque es lo que me interesa.”

“Como fue instaurada en Occidente por el catolicismo, la culpa es una aberración. Creo en la responsabilidad. Porque si nadie es responsable de nada habría que absolver a los ex comandantes. Creo en la voluntad de cambio de la historia, y si uno cree en la acción humana, entonces la responsabilidad es inevitable. La sola existencia determina una responsabilidad sobre los hechos. Es de las cosas más maravillosas que podemos asumir como especie.”.

Aunque parezca extraño, el cine de Martel da para todo esto.

La niña santa (2004) es la segunda película de la realizadora argentina Lucrecia Martel, directora de la multipremiada La ciénaga (2000) y de La mujer sin cabeza (2008). La nota fue escrita por Jorge Belaunzarán.

Written by porlaverdad3

03/03/2009 at 05:51

Publicado en Arte

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Vergüenza 2

“basta de los derechos humanos y esas estupideces”

Igual te queremos, Su…

Written by porlaverdad3

02/03/2009 at 17:16

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