All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

La risa ante la brutalidad y viceversa

Si tuviéramos que hacer una lista de artistas que hicieron del chiste crudo y descarnado, furioso y misántropo un arte, podríamos mencionar ahí en el podio al humor tan conciso y salvaje como barroco de Pablo Parés y al anónimo “Tad”, autor del webcomic Morning Glory (que además de ser el nombre de un disco de Oasis es un apodo para la típica erección matutina). Desde su página, la obra se encarga de perfeccionar el arte de inventar el latiguillo más visceral y doloroso posible, de hacer del horror extremo un chiste de mal –muy mal- gusto, tan divertido como brutal, del sufrimiento un absurdo y del absurdo un sufrimiento, de llevar la idea del grotesco criollo (lo que nos hace reír es lo que nos hace llorar) hasta niveles impensados.

Morning Glory se encarga en tres viñetas de todo eso. Poniendo como excusa las absurdas y kafkianas conversaciones de un padre racista, abusador, golpeador, violento, sexista y drogadicto que aterroriza, viola y golpea a su familia, los personajes se encargan de decir las brutales punchlines siempre con una sonrisa (la mueca del padre es probablemente lo más aterrador de toda la historieta) y, aunque parezca lo contrario, el verdadero tema del comic no es el abuso sexual ni el maltrato infantil ni las violaciones ni el sexismo ni el racismo, sino uno típicamente kafkiano: la soledad del individuo ante el absurdo del mundo, el saber que todo llanto será contestado sólo con una sonrisa.

Por supuesto, su estructura más o menos rígida hace que la fórmula se agote. Pero, sorprendentemente, no demasiado pronto: la viscerabilidad y crueldad extrema de la historieta le dan una vida útil extremadamente prolongada.

Tal vez muchos, equivocadamente, consideren a Morning Glory como el epítome de los comics “poco profundos”, demasiados “subrayados”. Sin embargo, sus viñetas extremas pueden verse como el primario grito kafkiano primario ante ya no el Estado o fuerzas que nos superan y no comprendemos, sino ante fuerzas que conocemos pero que son tan o más incomprensibles que las otras: las de los otros humanos.

Written by porlaverdad3

24/03/2009 a 02:22

Publicado en Arte

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