All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

1984 parecerá una broma cuando veamos dónde estamos en diez años

Remember, child porn isn’t about exploitation of children. Taking the picture of two 17-year olds having perfectly legal sex is child porn. Taking a picture of yourself at 17 is child porn, and most laws are written that you could go to jail for taking your own picture. Child porn is about thought police telling people they shouldn’t fantasize about under-age people. Supposedly it started out as protection for children by restricting the profit motive for creating child porn, but if that were the actual case, then simulated child porn would be encouraged as a replacement, not discouraged. That leaves thought police as the only other possible explanation of why child porn is illegal and why it should be applied here.


Las leyes de pornografía infantil no se hicieron para evitar la explotación de niños. Tomar una foto de dos personas de 17 años teniendo sexo perfectamente legal es pornografía infantil, y la mayoría de las leyes permiten que uno vaya a la cárcel por tomarse una foto de sí mismo. La pornografía infantil tiene que ver con la policía del pensamiento diciéndole a la gente que no debe fantasear con menores de edad. Supuestamente empezó para proteger a los niños castigando el factor monetario que impulsa a crear pornografía infantil, pero si ese fuera el caso hoy en día, entonces la pornografía infantil simulada sería promovida como un reemplazo, y no ilegalizada. Eso deja al crimen mental como la única otra explicación de porqué la pornografía infantil es ilegal y de porqué es aplicada aquí [pornografía infantil simulada].

http://yro.slashdot.org/comments.pl?sid=1074933&cid=26264373

Este inteligente –y cierto- comentario de un usuario de Slashdot –donde a menudo se pueden oír otros inteligentes y ciertos comentarios-, iba correspondido de cierta carga de juicio de valor: el autor afirmaba que era correcto castigar el crimental. Creo que la gran mayoría de la gente concede que castigar el pensamiento es inmoral y hasta ilegal (por lo menos en la Argentina), sin embargo, pareciera ser que no sostienen esa creencia cuando se trata de pornografía infantil/pedofilia. Por supuesto, en los papeles, la ley sólo puede castigar los actos, pero, ¿qué pasa cuando se racionaliza –se justifica- el crimental y se pasa a castigar el pensamiento? Pasa que tenemos leyes como las de la pornografía infantil y la de la pornografía infantil simulada. No en todos los países, por suuesto, se castiga el crimental. Sin embargo, en muchísimos, sí. En muchos países pensar, fantasear es un crimen. Lindo mundo, ¿no?

Como dije, el comentario tenía una carga de juicio de valor. Se la despojé porque claramente su autor apoya castigar el crimen de la mente. Si se la quitamos, nos encontramos con un inteligentísimo comentario. Y que es verdad. No se castiga a la pornografía infantil o al lolicón porque le pueda hacer daño a alguien (sino, como bien dijo el autor, éste último sería promovido y alentado como un reemplazo seguro), sino porque implican ciertos pensamientos que la sociedad no considera aceptables en la actualidad. Las leyes no buscan proteger a los niños. Buscan castigar a los paedófilos. Esto, que ya nos cansamos de repetir en este blog y que es UNA CONCLUSIÓN QUE YA HABÍAMOS EXTRAIDO anteriormente (el “héroe” nuestro de cada día: un “caza pedófilos”), encuentra aquí un fundamento más. Las evidencias son abrumadoras: las leyes de pornografía infantil no quieren proteger sino castigar. Lo que está “mal” no es la pornografía infantil, sino el paedófilo (¿y si no porqué alguien que no lo es tiene “pase libre” para descargar toda la pornografía infantil que quiera, como es el caso de nuestro “amigo” “caza pedófilos”? ¿Y por qué encima se lo considera un “héroe”?). Más aún, lo que está mal es el pensamiento. Más aún, se hacen leyes para castigar el pensamiento (porque algo puede ser inmoral pero no ilegal). Más aún, esas leyes que castigan el pensamiento encuentran apoyo en la población.

Ahora preguntémonos, como sociedad:

¿Deseamos proteger a los niños o castigar a los paedófilos (entiendo, como siempre en este blog, por paedófilo alguien con una atracción hacia los menores, no alguien que abusó de un menor)?

Esto tiene dos respuestas posibles y obvias. Si bien se puede desear proteger a los niños y castigar a los paedófilos, estos es imposible como concluiremos en un instante.

Si contestamos que deseamos proteger a los niños entonces el plan de acción consiste en legalizar (en aquellos países donde sea ilegal) y promover el lolicón (y el shotacón) como alternativa segura e inofensiva ante la pornografía infantil. El plan de acción consiste también en detener de una puta vez la martirización, discriminación y degradación de los paedófilos, ya que esto sólo genera frustración, alienación y sentimientos antisociales en estos, y esto es algo que no queremos –en el caso de que efectivamente queramos proteger a los niños-, do we?. Consiste también en otorgar ayuda/apoyo psicológico/médico seguro a los paedófilos. Consiste en realizar estudios y análisis científicos serios y neutrales acerca del tema y todas sus facetas. Si hacemos todo esto, entonces estaremos protegiendo a los niños.

Pero supongamos que no queremos proteger a los niños, sino castigar a los paedófilos. Entonces hagamos todo lo contrario.

Prohibamos cualquier representación artística inofensiva que pueda ser usada por paedófilos, de esa forma, sino tienen nada con qué masturbarse, <Ironía>eso significa que pararán de hacerlo, y no que saldrán a buscar material real o incluso niños reales, ¿no? </Ironía>. Si queremos castigar a los paedófilos discriminemos, martiricemos y degradémoslos, total, <Ironía>alguien que sufre todo esto, no puede posiblemente detestar a la sociedad, ¿no? </Ironía>. No les brindemos ayuda ni apoyo, total, <estupidez>¿para qué querríamos ayudarlos, y qué beneficios podríamos obtener de eso?</estupidez> No realicemos estudios, porque, mientras menos sepamos, mejor. Si hacemos todo esto, y acá va sin ironía, sin duda alguna estaremos castigando a los paedófilos.

Ahora bien, como vemos, ambas opciones o caminos son antagónicos. No podemos desear y esperar que sucedan ambas cosas. Es una cosa o la otra, pero no ambas. Son caminos opuestos, uno lleva a una sociedad más justa y mejor, el otro, al odio (recordemos por favor que el odio sólo genera más odio) y la irracionalidad (y también que la estupidez, como la diarrea, es contagiosa por vía oral).

Creo que como sociedad responder a esa pregunta es de una importancia vital. Corrijo mi afirmación. Creo que como sociedad, replantearse esa pregunta es de una importancia vital. Porque actualmente, 2009, la sociedad ya ha respondido esa pregunta y el camino que ha elegido hará que 1984 en diez años parezca un chiste.

Pd: El título está extraído de una canción de Atari Teenage Riot, banda alemana que en los 90s ejerció un verdadero terrorismo social, tanto desde su sonido como desde sus letras como desde sus posturas, anti fascistas y anti capitalistas. Su música, en palabras, hiperbolizadas, del crítico Scaruffi “aterrorizaba discotecas y radios de toda Alemania”.

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