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Nothing else ever

Distintas clases de pedófilos o el mito del pedófilo baboso parte 2


Ya nos cansamos de decirlo en este blog, pero entre las personas con una atracción hacia los niños, existen diferentes tipos o mejor dicho arquetipos, porque lo que listaré no son más que simplificaciones arquetípicas.

Existen diferentes tipos del mismo modo en que existen diferentes tipos de hombres y mujeres teleófilos (atraídos hacia adultos y jóvenes) heterosexuales y homosexuales. Existen mucha clase de arquetipos de heterosexuales también, desde el “playboy” y el “dandy”, hasta el poeta amanerado pasando por el macho que sólo busca acostarse con mujeres y no ama a ninguna. Cada personalidad es única en el fondo, pero nos gusta crear arquetipos porque ayudan a comprender la realidad simplificándola.

El problema es que, si bien la gente acepta que existen distintos tipos de hombres heterosexuales (el sensible, el macho, el galán, etc.), tiende a creer que pedófilos hay un solo tipo: el pedófilo baboso que sólo busca abusar de niños. Dentro de este arquetipo hay dos variantes: el famoso y respetado personaje, integrado socialmente, conocido y respetado, con un deseo secreto y oscuro por abusar de niños (pienso en el autor de libros de autoayuda en Donnie Darko), hasta el bruto mal afeitado y obeso excluido socialmente que secuestra niños en una camioneta negra de vidrios polarizados (tantos otros). En general, estos dos arquetipos tienen una característica común: el paidófilo sólo busca a los niños para satisfacerse sexualmente, no los ama. En el prejuicio del imaginario social esto es imposible. También pienso en algunos pedófilos caricaturizados, por ejemplo, el humanizado paedo de Con Air, donde nuestro actor secundario favorito hace de un pederasta inteligente, afable y de buen corazón, que al final, es el único que termina bien en la película. Una verdadera rara avis.

Pero bueno, el cine es el cine –fantasía- y los prejuicios rara vez concuerdan con la realidad. Lo cierto es que la idea del paidófilo como alguien cuyo único deseo es abusar de niños es totalmente falsa –la realidad lo demuestra- y se hace oportuno ver algunos tipos.

Dos aclaraciones: el texto, como todo en este blog, está escrito desde una perspectiva girl lover, es decir, hacia las niñas.

Segundo, que existen dos clases de tipos: tipos según el grado de atracción, y tipos según la edad de atracción. Son un tándem. Una persona puede ser infantófila girl lover, o infantófila platónica, etc. Lo mismo para los efebófilos. No se excluyen, sino que se complementan. Un grupo hace referencia al tipo de orientación sexual (si es sólo sexual, o fetichista, o romántica, etc.) y otro a la edad de orientación sexual (efebófilos, pedófilos, infantófilos)

Por tipo de atracción:

El pedófilo “puro”: Se podría decir que es aquel cuya atracción es sólo de índole sexual. Se siente atraído hacia las/los niñas/niños de la forma en que cualquier hombre se siente atraído por una mujer o por otro hombre. Eso no significa que no pueda sentir algo más por alguna/alguno, pero en general su atracción es sólo sexual. Busca hacer el amor o tener relaciones consentidas con un/una menor, no violarlo o abusar de él/ella. No me parece reprochable, ya que es tan sólo una atracción sexual más, y de la misma forma en que nadie opina nada de un hombre que sólo busca a las mujeres sexualmente, no me parece justo criticarlo, mientras no tenga relaciones o abuse de ningun@, sólo por tener una orientación sexual diferente.

Pedófilo sádico o abusador: Tipo raro, su atracción es sólo sexual, pero no desea hacer el amor con una niña (como el pedófilo puro), sino abusar de ella o violarla, hacerla sufrir o provocarle daño. El sexo debe ser violento y abusivo, con sufrimiento para la pequeña. Por suerte, definitivamente raro (¿quién querría hacerle daño a un niño?) y definitivamente el tipo que menos me agrada, aunque tal vez el más interesante (porque una vez más, ¿quién y porqué podría quererle hacer daño a un niño?)

El pedófilo platónico: Su atracción es más del tipo de amor platónico, es decir, con un componente sexual reprimido y un especial énfasis en componentes no sexuales como la amistad, la compañía de las/los niñas/niños, jugar con ellos, etc.

El pedófilo fantasioso: No busca tener relaciones sexuales con una/uno (a pesar de que se siente atraído sexualmente) sino que simplemente “fantasea”, libera sus instintos sexuales no aceptados socialmente en la realidad a través de la fantasía. Consumen lolicón simplemente porque sabe que es fantasía, en la vida real nunca harían algo del estilo.

Girl lover/Boy lover: Su atracción hacia las/los niñas/niños es romántica, es decir, tanto sexual como emocional. AMAMOS a las/los niñas/niños y deseamos protegerlas y cuidarlas. A diferencia del pedófilo “puro” o el sádico, nuestra atracción es romántica en general, amamos a las niñas (y déjenme hablar por una vez como girl lover, aunque ídem para boy lovers) por ser lo que son: seres puros y tiernos que merecen nuestro más absoluto amor. Un verdadero girl lover busca proteger, cuidar, amar y ser amado por una niña. Jamás abusaría/violaría de una y disfruta más que nada en el mundo de su compañía, jugar con ella, charlar con ella, compartir una película o un momento de diversión. Busca hacerla reír y ser feliz. Nada es más importante que la felicidad de una niña para un girl lover. Eso es, por definición, el significado de la palabra “Girl lover”.

Pedófilo activista: No sólo es consciente y acepta su sexualidad, sino que además se considera a sí mismo como un “activista paedófilo”. No se contenta con sentirse excluido. Busca informar a la gente, comunicarse, expresarse, cambiar la situación, cambiar las cosas, en una palabra: busca un cambio, no es un sujeto pasivo.

Por edad de atracción:

Pseudo efebófilo: Su atracción es hacia niñas/niños de 10 años para arriba. Busca los caracteres sexuales pre-adolescentes o de la adolescencia temprana (pechos que comienzan a desarrollarse, cuerpos firmes y turgentes, etc.). Puede llegar a fantasear con niñas/niños menores, pero sólo si comparten características pre-adolescentes. Este sería el tipo de Humbert Humbert, el famoso “pseudo pedófilo” de la novela de Nabokov, “Lolita”. Este tipo puede subdividirse en todos los mencionados antes: pseudo efebófilo puro, fantasioso, sádico, platónico, girl/boy lover, activista, etc.

Infantófilo: Su atracción es hacia niñas/niños de menos de tres años en general, y podría dividirse entre los atraídos hacia las/los bebas/bebés, hacia los infantes (o “toddlers”, niñas/niños que comienzan a caminar) o hacia ambos. Lo que más les atrae, por lo menos en los heterosexuales, es la pureza, la inocencia y la belleza suprema de la primera infancia de las niñas. Pueden sentirse atraídos hacia niñas/niños mayores, pero no es su atracción principal. Este tipo también puede subdividirse en todos los mencionados antes: infantófilo puro, fantasioso, sádico, platónico, girl/boy lover, activista, etc.

Pedófilo: Se siente atraído hacia niñas/niños entre los 6/7 y los 11/12. Como regla general, se puede decir que su límite superior es 12 e inferior entre los 6 y los 7, aunque dependiendo de la persona puede variar por supuesto. En los paedófilos hombres heterosexuales esta variación en general es para abajo (mayor inclinación hacia las edades más tiernas) y en los homosexuales hacia arriba (mayor inclinación hacia los adolescentes/temprana adolescencia). Este tipo también puede subdividirse en todos los mencionados antes: pedófilo puro, fantasioso, sádico, platónico, girl/boy lover, activista, etc.

cuadrito

PD: Esta no piensa ser una lista extensiva o rígida. En realidad, como dije más arriba, los tipos puros no existen. Además, una persona puede recorrer varias etapas en su vida: pasar de ser efebófilo a pedófilo a infantófilo (o al revés). O puede tener al principio una atracción exclusivamente sexual y luego enamorarse de una niña y descubrir su costado girl lover. En fin, no existen los tipos únicos, las cosas son bastantes más complicadas en general. Por otra parte, hay también paedófilos bisexuales, otros atraídos también hacia las personas de su edad, etc, etc, etc. En general, podemos decir que no hay una regla. Cada persona es única y vive su paedofilia de una forma diferente, lo cual es bastante obvio: nadie ama de dos formas iguales. A cada ser humano los caminos de la vida lo llevan por sendas diferentes. Muchas son parecidas o se entrecruzan y en mi camino he tenido tanto la desgracia de conocer gente que odia a los niños como el placer de haber encontrado muchos que también aman a las niñas (pero nunca tanto como yo : P)

¿Quién es “Joshua”?

Joshua, más conocido en el mundillo de los abusadores de niños como “Joshua-lb” (lb de little boys), es un personaje que se hizo conocido por su doble moral y su hipocresía infinita. Ha logrado engañar a medio mundo acerca de su pasado y sus intenciones, pero su caradurez tiene un límite.

Lo cierto es que Joshua es un abusador de niños (varones) que durante mucho tiempo frecuentó a otros amigos pederastas (tanto en la vida real como en internet) con los que intercambia fotografías y videos de varones de menos de 7 años, en su mayoría, teniendo sexo o siendo abusados o él mismo organizaba “fiestas bl” (como las solía llamar) en la que se violaba y degradaba asquerosamente a niños de muy corta edad.

Este individuo frecuentaba los barrios pobres en busca de niños pequeños que se prostituyeran, los levantaba y los llevaba a su casa, donde eran abusados por él y por otros de sus amigos pederastas. Estos niños no eran liberados una vez el abuso terminaba, sino que muchas veces las vejaciones continuaban por días o hasta semanas y al niño se le privaba de la libertad hasta que a Joshua o a otro pederasta se le ocurría soltarlo. En la gran mayoría de los casos estos niños eran de clase humilde y necesitaban del dinero con los que los violadores le pagaban en retribución a los abusos cometidos y a cambio de su silencio.

Este personaje era rechazado por la comunidad de boylovers y pedófilos debido a sus inclinaciones sadistas (disfrutaba sexualmente con el sufrimiento de niños pequeños) y a su claro desprecio por la vida y la salud de sus víctimas. Los boylovers –amantes de los niños- lo despreciaban por ser justamente lo contrario: alguien que claramente odiaba a los niños.

Debido a esto Joshua acumuló rencor hacia la comunidad que lo rechazaba y se creó una especie de máscara virtual, de alter ego, en donde finge cazar a los que no comparten sus gustos sadistas y de desprecio por la inocencia pueril. Por otra parte, utiliza esta doble personalidad para chantajear a pedófilos y pederastas para obligarlos a entregarle fotos y videos de abusos y violaciones de niños, que acumula e intercambia con sus amigos pederastas.

Sin embargo, lo gracioso es que, si bien todavía algunos creen que éste individuo es sincero, muchos anti-pedófilos o no-pedófilos lo dejan de lado y vilipendian por su irracionalidad, su costumbre de gritar, su prepotencia, su megalomanía, su estupidez, sus maneras mafiosas, su desprecio por la razón y la lógica. Ojalá este texto sirva para agregar otra característica más: su hipocresía.

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