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Nothing else ever

¿Cómo habrá sido ser paidófilo en la antigüedad?

Pregunta tonta la que hago, pero interesante. Quiero decir, los paidófilos existieron siempre, la paidofilia es presumiblemente tan antigua como la humanidad. Sin embargo, el nombre en sí, “pedofilia” es un invento moderno, de la modernidad. La “atracción sexual hacia los niños” es un invento moderno. Hace quinientos años a nadie se le podía ocurrir que podría existir algo llamado “paidofilia”. Pero principalmente por una razón: el cambio que sufrió la palabra “niño”. En la actualidad, una chica de doce años es considerada una “niña”. Sin embargo, en el pasado era una jovencita perfectamente lista para ser desposada. Por lo tanto, en el pasado, sentir atracción sexual hacia una persona de doce años no era considerada una atracción “hacia los niños”, sino una atracción natural a secas. Recordemos también que la adolescencia no existía. Aparte, al estar tan extendido y ser tan frecuente el casamiento con menores de edad, difícilmente eso signifique verdadera pedofilia. Es decir, atracción exclusiva hacia los niños: el hombre que hoy se casaba con una niña de doce mañana lo podía hacer con una mujer de veinte o de dieciocho y así. No era verdadera pedofilia (sino no le gustaría las de veinte), sino sencillamente reconocer la belleza natural de las niñas de doce. Recordemos el caso de San Agustín, que se casó primero con una mujer que le dio un hijo y, antes de su conversión al celibato, estaba dispuesto a volverse a casar con una niña de doce. Eso difícilmente sea paidofilia, ya que no muestra los rasgos característicos del paidófilo.

 

A lo que quiero llegar, es que aunque hoy nosotros pensemos que un hombre que siente atracción hacia una joven de doce años esa atracción es “pedofilia”, están equivocados: la paidofilia es otra cosa. Si a ese hombre le da lo mismo una de doce que una de veinte, entonces no es paidófilo. La paidofilia indica ante todo una preferencia, una orientación sexual. Si no existe tal orientación, es otra cosa.

 

Pero volvamos a la pregunta original, ¿cómo habrá sido ser paidófilo en la antigüedad? ¿Cómo habrá sido ser paidófilo en una aldea mapuche hace cuatrocientos años; como un bárbaro ante las puertas de Roma dispuesto a expoliarla hace más de quince siglos; habitante de un pueblo medieval de los Pirineos entre el frío la nieve y la montaña; como soldado romano que ve cómo crucifican a un judío con delirios de grandeza hace dos mil nueve años; como cazador nómada de una tribu de una especie que empieza a descubrir las bondades del andar bípedo? ¿Quién habrá sido el primer paidófilo? No el primer paidófilo famoso, el primer paidófilo verdadero. No dudemos tampoco que en Gomorra, entre los pecados que le valieron la Ira del Señor sin duda se encontraba la pederastia… Son preguntas tontas, sin respuesta, pero interesantes, para imaginarnos cómo habríamos sido en el pasado, en la antigüedad, si hubiera sido mejor o peor.

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