All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

De repente ahora la atracción paidófila es demoníaca pero la atracción heterosexual (u homosexual) está llena de amor, arco íris, corazones, cachorritos y caramelos de miel y frutilla

  
 
 
 
 
 
 
 
 
Mucha veces se escucha esto. Personas que no son paidófilas y que jamás en su vida hablaron con o conocieron a un paidófilo dicen que la atracción paidófila es solamente sexual, y sexualmente degenerada, es decir, basada más en los deseos de “poder” o de hacer daño o de incluso ¡torturar! (sí, esto lo escuché) niños. Que un paidófilo simplemente quiere hacerle daño a los niños y que no los ama de verdad.

 

No sé ustedes, pero cuando alguien me dice que le atraen las mujeres no creo automáticamente que porque le gustan sexualmente las personas adultas (o no tan adultas) del sexo opuesto en realidad desea violar o torturar mujeres. Tampoco creo que porque su orientación sexual esté orientada hacia las mujeres, no pueda enamorarse verdaderamente de alguna. Cierto, se calentará cada vez que ve a Zaira Nara en la tele, pero eso no significa que no quiera a su Mariela, la que le cocina el puchero todas las noches. Es una perogrullada, pero muchos lo olvidan: uno no elige ser heterosexual y porque alguien sea heterosexual no significa que su mayor deseo sea violar a una mujer.
 
 
 
 
¿Entonces porqué creemos que mágicamente, porque alguien se siente atraído sexual (y emocionalmente, lo aclaro porque muchos lo olvidan) por las niñas eso significa que tiene una especie de manía videlista –o setentista- por torturar o hacerle daño a las niñas? Es absurdo, no admite razonamiento alguno. Hay personas que sencillamente un buen día descubrieron que no le atraían ni las mujeres ni los hombres pero que las niñas le parecían
 
 
 
 
verdaderos seres puros y bellos más allá de cualquir comparación. No significa que porque se clave sus buenas totas pensando en Suri Cruise busque hacerle daño a una niña o que fantasee con violarla o provocarle daño. Simplemente son atracciones diferentes, ninguna es mejor que la otra (aunque muchos pedos y heterosexuales piensen lo contrario : p). La gran mayoría de paidófilos que conozco ni en sus peores sueños buscarían hacer algo que lastime a una niña, como seguro que la mayoría de los heterosexuales que se masturban con Luisana Lopilato no son psicópatas con tendencias asesinas.
 
 
 
 

¿Entonces si esto es tan obvio y tan claro, de dónde surge esa creencia de que por alguna mágica y extraña razón el amor heterosexual es completamente puro y desinteresado pero los paidófilos son demonios que buscan hacerle daño a las niñas?

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