All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

Archive for marzo 2011

Libertad de expresión: Políticos piden calma y aseguran que “a los únicos que vamos a censurar es a los pervertidos, no a los que ejercen el terrorismo informativo con traje y corbata en medios de comunicación masivos”

Ante el indicio de una pequeña polémica sobre las repercusiones que tendría prohibir que los pedófilos hablen sobre la pedofilia, políticos del PP español salieron a defender la propuesta: “No se preocupen, si no son pervertidos no les va a pasar nada. A los únicos que vamos a censurar es a estos degenerados, los periódicos y canales de televisión van a seguir teniendo todo el derecho del mundo a publicar terrorismo contra la lógica, la inteligencia y el sentido común, y a llamar al genocidio masivos de pedófilos, zoofilos y otros degenerados que no son normales como nosotros” aseguró uno de los legisladores del PP que apoya la ley.

Written by porlaverdad3

30/03/2011 at 16:17

Publicado en Mitos

Nada que ver: Aseguran que un agente encubierto no tendría el derecho a consumir y distribuir pornografía infantil con impunidad sino que se trataría de ‘combatir a la pedofilia’

“Nah, nada que ver, se fueron al carajo. No se puede comparar” afirma Juan Slalom, Jefe del grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil ante la acusación de que con los cambios en las leyes, la policía tendría básicamente el derecho a publicar y distribuir fotos y videos de niños siendo violados bajo el amparo de la ley. “Lo hacemos para combatir a la pedofilia. Descubrimos que la mejor manera de combatir a la pornografía infantil era llenar la red con ella. Por eso nuestros agentes tendrán el derecho a distribuirla y difundirla Eso sí, siempre con el objetivo de ‘infiltrarse’ en un foro pedófilo, claro”

 

 

“La única manera de infiltrarse en un foro de pornografía infantil es publicando algún material del estilo. Todavía no tenemos bien decidido de qué niño violado nuestros agentes tendrán el derecho a publicar fotos para infiltrarse, pero asumimos que será de alguno que llame la atención en el foro” concluye. “Todavía ningún agente propuso subir a internet fotos de sus hijos para la investigación, pero saben que hay que hacer un esfuerzo, después de todo, lo hacemos por el bien de la infancia”.

La ignorancia causa sufrimiento: los mitos más comunes acerca de la pedofilia

“Todos los pedófilos son pederastas”: Es obvio que no. Una es una atracción, la otra un acto. Uno podría decir que después de todo es un “tecnicismo” y que no importa la diferencia pero cuando ese acto no solamente es ilegal sino que además es considerado lo peor del mundo me parece que la diferencia se hace muy importante.
 
 

-“Todos los pederastas son pedófilos”: La recíproca tampoco es cierta. Personas que no son pedófilas pueden tener relaciones sexuales con niños por multitud de razones que van desde el deseo de dominar a otro ser (cosa que no tiene nada que ver con la pedofilia), el gusto por el aspecto prohibido y criminal de dicha relación, hasta la influencia de drogas, alcohol, enfermedades mentales (psicopatía, sociopatía, delirio) o la presencia de una multitud de atracciones (zoofilia, homosexualidad, sadomasoquismo, fetichismo, etc.) en la persona de la cual la pedofilia es solamente una más.
 
 
-“Los pedófilos quieren abusar de niños”: Existe una diferencia entre desear tener una relación sexual con alguien y desear abusar de esa persona. Esto es cierto incluso en el caso de cuando se desea a un niño. Para entenderlo con un ejemplo: si alguien se enamora de una persona ciega, discapacitada o con problemas mentales, ¿No sería ridículo decir que entonces quiere abusar de la otra persona solamente porque la sociedad considera que esta es incapaz de dar su consentimiento, o simplemente diríamos que tuvo la “mala suerte” de enamorarse de alguien con esas características? Después de todo, no elegimos lo que nos atrae, y sentirnos atraídos sexualmente por alguien no significa que queramos hacerle daño a la otra persona.

 
 
-“Las personas con esta atracción son psicópatas, sadistas, manipuladores, egoístas, no tienen empatía, etc.”: No existe ninguna evidencia de una mayor presencia de psicopatologías en personas atraídas por niños que en personas atraídas por adultos. La pedofilia es una atracción sexual, independiente de cualquier otra característica de la persona. Una persona atraída sexualmente por los niños puede tener tanta moral, dignidad y deseo de proteger a la infancia como cualquier otra. Su atracción sexual no impide de ninguna manera su capacidad de elección. Sin embargo, muchas veces el impacto y la visión extremadamente negativa que la sociedad tiene con respecto a los pedófilos sí puede influir en el bienestar mental y espiritual de las personas con esta atracción.

 
 
-“La pedofilia es una enfermedad”: Técnicamente, según el DSM-IV, es una parafilia, es decir, una desviación o trastorno de la sexualidad, no una enfermedad. La palabra desviación evidencia que se trata de sencillamente algo que se sale de la norma, en este caso, la norma que establece que un adulto se debe sentir atraído por otros adultos. Obviamente, otras cosas que antes eran consideradas desviaciones ya no lo son más y este criterio es completamente contingente (pues depende de una norma social). La CIE-10 de la ONS también lo califica, junto con la transexualidad, como un “trastorno”, no una enfermedad.
 
 

-“No existe ninguna razón en absoluto para considerar a la pedofilia como una orientación sexual”: Es evidente que con la definición restrictiva de ‘orientación sexual’ como gusto por un sexo u otro, no. Una definición más amplia de ‘orientación sexual’ permitiría incorporar sexualidades históricamente relegadas como la pedofilia o la zoofilia.

Por otra parte, la pedofilia sí comparte muchas similitudes con orientaciones sexuales totalmente válidas. Por ejemplo, se desarrolla (al menos en general) en la primera adolescencia e incluso antes (algunos pedófilos afirman que desde siempre conocieron su atracción pero sólo de mayores conocieron el nombre que se le daba). Puede compartir los mismos sentimientos de enamoramiento, deseo, cariño, etcétera, que aquellas. Es sostenida en el tiempo y casi imposible de modificar. No presupone ninguna característica moral o psíquica específica.

Obviamente, también existen diferencias: practicar la pedofilia es ilegal en la mayor parte del mundo, mientras que practicar la homosexualidad o la heterosexualidad no lo es.
 
 

-“Alguien que viola y lastima a un niño es pedófilo”: Esto es falso no solamente por el punto 2, sino además porque mezcla dos cosas que no deben ser mezcladas. Obviamente que un pedófilo puede violar, torturar y matar a un niño. Del mismo modo que un hombre heterosexual puede violar, torturar, prender fuego y matar a su mujer para luego descuartizarla. Esas cosas tristemente suceden, pero decir que alguien comete esas atrocidades por ser heterosexual, o por ser pedófilo, no sólo es presumiblemente falso, sino que incluso si fuera cierto, es completamente irrelevante. Nadie viola a alguien por heterosexual o por ser pedófilo. La sexualidad de esa persona es irrelevante (si hubiera sido homosexual hubiera violado a un hombre, si hubiera sido heterosexual hubiera preferido violar a una mujer, si hubiera sido pedófilo hubiera preferido violar a un niño, etc. La sexualidad de la persona es irrelevante.)

Nadie prende fuego a su mujer y luego la mata porque es heterosexual. Nadie viola y tortura a un niño porque es pedófilo. Mezclar esos conceptos, establecer esa relación de causa y efecto es peligroso, irracional y completamente desquiciado.

 
 
-“Todos los pedófilos fueron abusados de chicos y los chicos abusados crecen para ser pedófilos”: Esto es ridículo. Si bien es cierto que en algunos casos pasa esto, es completamente falso que sea una regla general o algo necesario. Es necesario desterrar estos dos mitos.
 
 

FUENTES:

http://b4uact.org/

“Harmful to Minors” de Judith Levine

“Understanding and Adressing Adult Sexual Attraction to Children” de Sarah Goode

Pandemia de heterosexualidad: cada vez son más las mujeres prendidas fuegos por sus parejas

http://noticias.latam.msn.com/ar/internacional/articulo_bbc.aspx?cp-documentid=27859741

 

 

¿Cómo pueden decir que aman a las mujeres cuando las prenden fuego? Eso no es amor, eso es violencia y abuso y del peor” dice un experto en crímenes contra la mujer de la UBA “los heterosexuales intentan racionalizar su perversión con mentiras del estilo de que ‘aman’ a las mujeres, pero en realidad las prenden fuego, las violan, las esclavizan, las golpean, las maltratan, las convierten en objetos y las matan. Las posibilidades de una mujer de ser victima de algún tipo de violencia por parte de un heterosexual son enormes” concluyó el experto.

Dos cuentos de Kafka inéditos en internet

Transcribo dos cuentitos de Kafka que, hasta donde sé, no es posible encontrar en internet o leer sin buscar en los libros (yo los conseguí de un librito de bolsillo con todos los textos inacabados de Kafka. Muy recomendado, tiene varias joyitas que no aparecen en general dentro de cualquier antología de cuentos del checo. Eso sí: los cuentos más “conocidos” -el silencio de las sirenas, el cazador grachus, la construcción de la muralla china- están en su versión completamente pura e inacabada, sin los manejos, correciones y pulidos que Brod hizo para darles una forma más acabada. Por eso los considero inferiores -bastante- a la versión “oficial” -que es la editada y arreglada por Brod-)

 

 

El gran nadador


¡El gran nadador! ¡El gran nadador!, gritaba la gente. Yo venía de los Juegos Olímpicos de X, donde había batido un record mundial de natación. Desde la escalinata de la estación de ferrocarril de mi ciudad natal -¿dónde es?- contemplaba la multitud, a la que se veía borrosa debido al crepúsculo. Una muchacha, cuya mejilla acaricié fugazmente, me colgó con suma habilidad una faja en la que ponía en lengua extranjera: al campeón olímpico. Apareció un automóvil, unos señores me hicieron subir a empujones, dos de ellos incluso me acompañaron, el alcalde y otro. Poco después estábamos en una sala de actos, un coro cantaba desde la galería cuando entré, todos los invitados, varios cientos se levantaron y gritaron al unísono, una frase que no acabé de entender. A mi izquierda se sentaba un ministro, no sé por qué me aterrorizó la palabra en el momento de la presentación, le lancé miradas feroces, pero enseguida recuperé el aplomo; a la derecha se sentaba la esposa del alcalde, una señora exuberante; todo en ella, sobre todo a la altura de los pechos, me parecía lleno de rosas y plumas de avestruz. Frente a mí se sentaba un hombre gordo de cara asombrosamente pálida, no comprendí su nombre cuando nos presentaron. Apoyaba los codos sobre la mesa –le habían dejado un espacio particularmente amplio- y permaneció callado, mirando al vacío; estaba flanqueado por dos hermosas muchachas rubias, muy divertidas, siempre tenían algo que contar, y yo miraba ora a la una, ora a la otra. Por lo demás, no podía identificar a los invitados a pesar de la intensa iluminación, quizá porque todo estaba en movimiento, los criados correteaban de un sitio a otro, los platos eran servidos y las copas alzadas, o quizá porque todo estaba demasiado iluminado, precisamente.

 

 

Se produjo cierto desorden –el único, por lo demás- debido a que algunos invitados, señoras sobre todo, estaban sentados de espalda a la mesa, de modo que casi la tocaban, pues entre sus espaldas y la mesa no se interponían los respaldos de las sillas. Llamé la atención sobre este detalle a las muchachas sentadas delante de mí, pero ellas, tan locuaces hasta el momento, no dijeron nada en esta ocasión y se limitaron a sonreírme, lanzándome largas miradas. A la señal de una campana –los criados se quedaron paralizados entre las hileras de asientos-, el gordo situado frente a mí se levantó y pronunció un discurso. ¿Por qué estaba tan triste aquel hombre? Mientras hablaba, se palpaba el rostro con el pañuelo, algo desde luego lógico y comprensible teniendo en cuenta su gordura, el calor reinante en la sala y el esfuerzo inherente al discurso; pero observé con claridad que solo se trataba de una argucia destinada a ocultar el hecho de que se enjugaba las lágrimas de los ojos. Cuando acabó, me levanté, claro está, y también pronuncié un discurso. Me urgía hablar, realmente, pues a mi juicio algunos puntos debían aclararse de manera pública y abierta, aquí y probablemente en cualquier otro lugar. Por eso empecé de la siguiente manera:

 

 

¡Estimados invitados! Admito haber batido un récord mundial, pero si me preguntaran cómo lo conseguí, no podría ofrecerles una respuesta satisfactoria. De hecho, para serles sincero, no sé nadar. Siempre quise aprender, pero no se presentó la oportunidad. ¿Cómo pudo ser entonces que mi patria me enviara a los Juegos Olímpicos? Esa es precisamente la cuestión que me ocupa. En primer lugar debo constatar que esta no es mi patria y que a pesar de todos los esfuerzos no entiendo ni una palabra de cuanto aquí se dice. Lo más lógica sería pensar en una confusión, pero no es el caso, batí el récord, viajé a mi tierra, me llamo como ustedes me llaman, hasta este punto todo es cierto, pero a partir de aquí ya nada es cierto, ni estoy en mi tierra, ni los conozco a ustedes, ni los entiendo. Sin embargo, me gustaría añadir algo que no contradice exactamente, aunque sí de algún modo, la posibilidad de una confusión: no me molesta demasiado no entenderlos, y a ustedes tampoco parece molestarles demasiado no entenderme. Respecto al discurso del estimado caballero que me ha precedido, solo creo saber que era desesperantemente triste, pero saber esto no solo me basta, sino que hasta me resulta excesivo. Algo similar ocurre con todas las conversaciones que he mantenido desde mi llegada. Pero volvamos a mi récord mundial.

(1920)

 

 

A la entrada de mi casa hay apostados dos hombres…


A la entrada de mi casa hay apostados dos hombres, parecen vestidos de una manera del todo arbitraria, gran parte de la ropa que se han puesto consiste en andrajos sucios, desgarrados, deshilachados, pero otras prendas están en perfecto estado, uno lleva un cuello alto recién estrenado con una corbata de seda, el otro unos elegantes pantalones de esmoquin, de corte amplio, estrechados por abajo, con unas refinadas vueltas por encima de las botas. Están charlando y obstruyen el paso por la puerta. Se acerca un hombre, un cura de aldea, por lo visto, alto, robusto, de cuello fuerte, de edad mediana, balanceándose en posición muy erguida sobre sus rígidas piernas. Quiere entrar, acude por un asunto urgente. Pero los dos vigilan la entrada, uno saca del pantalón un reloj atado a una larga cadena de oro –parecen varias cadenas unidas entre sí-, aún no han dado las nueve y no dejan entrar a nadie antes de las diez. Al cura le resulta muy inoportuno, pero los dos hombres prosiguen su conversación. El cura los mira un rato; parece reconocer que es inútil insistir, se aleja unos pasos, pero en eso se le ocurre algo y vuelve. ¿Saben acaso los señores a quién desea ver? A su hermana Rebekka Zoufal, una anciana que reside en la segunda planta con su criada. Los vigilantes no lo sabían, por supuesto, de modo que ya no se oponen a la entrada del cura, incluso le hacen una especie de ceremoniosa reverencia cuando pasa entre ellos. Ya en el portal, el cura no puede reprimir una sonrisa por la facilidad con que los ha engañado. Mira atrás por un instante y comprueba, para su asombro, que los vigilantes se alejan del brazo. ¿Con que solo estaban allí por él? Hasta donde llega el conocimiento del cura, no es del todo imposible.

 

Se da la vuelta, la calle se ha animado un poco, ocurre a menudo que algún transeúnte echa un vistazo al interior del portal, al cura le parece casi una provocación que la puerta del edificio permanezca abierta de par en par; el hecho de estar así implica una tensión, como si la puerta tomara carrerilla para cerrarse con rabia de una vez para siempre. En eso oye a alguien que lo llama por su nombre, “¡Arnold!”, grita por la escalera una voz débil que se esfuerza en exceso, y acto seguido un dedo le toca la espalda. Una anciana encorvada está allí, totalmente envuelta en una tela basta de color verde oscuro, y lo mira, no con los ojos, sino literalmente con el único diente largo y delgado, aislado y solitario que conserva en la boca.

(1920)

Written by porlaverdad3

25/03/2011 at 18:23

Definición de genialidad

 

Si me tuviera que definir con un ejemplo el concepto de genialidad, de un texto verdaderamente genial, sería con este. Infinitamente sutil, pensado y magistralmente ejecutado, es la definición de cómo escribir un texto genial, algo que en este blog intento e intento e inevitablemente arruino.

 

http://ganfu.blogspot.com/2009/05/pedosexualidad.html

 

Ese solo artículo es infinitas veces mejor que todo este blog junto.

 

 

La Pedofobia o también llamada “síndrome del capitán garfio”…

Una falacia NO ES una conclusión erronea

Seguramente algunas veces yo uso (y otros también seguramente) falacia como sinónimo de “mentira” o de “falsedad”. Esto es incorrecto. Una falacia es un razonamiento incorrecto, independientemente si la conclusión de ese razonamiento es verdadera o falsa. El término “falacia” tiene más que ver con la estructura, con el camino, con el método que con el resultado. Puede haber falacias cuyas conclusiones sean completamente verdaderas y las hay también falsas. Por ejemplo:

 

 

Todos los griegos son mortales

Sócrates es griego

Por lo tanto Sócrates es mortal

 

Ejemplo típico. El razonamiento es perfecto y la conclusión es verdadera.

 

 

 

Todos los argentinos viven en Plutón

Cristina Kirchner es argentina

Por lo tanto Cristina Kirchner vive en Plutón.

 

El argumento es impecable. No es una falacia. Pero la conclusión es falsa: Cristina Kirchner no vive en Plutón (que ya no es más un planeta parece). El razonamiento es irreprochable: si todo A es B y todo B es C, se sigue que todo A es C. Nada que decir.

 

 

 

Dos ejemplos de razonamientos impecables con conclusiones verdaderas y falsas. Veamos ahora dos falacias con conclusiones verdaderas y falsas:

 

 

 

Todos los estadounidenses son americanos

Abraham Lincoln es americano

Por lo tanto Abraham Lincoln es estadounidense

 

La conclusión es verdadera: Lincoln efectivamente era estadounidense. Es cierto. Pero el razonamiento es incorrecto: sólo porque se afirma que “todos los estadounidenses sean americanos” y que Lincoln fuera americano, no se implica que Lincoln fuera estadounidense. Podría haber sido de Canadá, Haití o la Guyana francesa. Todos los estadounidenses son americanos, pero no todos los americanos son de EE.UU.

 

 

 

Todos los cuadrados tienen cuatro lados

Un rombo tiene cuatro lados

Por lo tanto un rombo es un cuadrado

 

Como ven, tenemos un error de razonamiento (el mismo de antes: todos los cuadrados tienen cuatro lados, pero no todas las figuras de cuatro lados son cuadrados) y una falsedad en la conclusión.

 

 

 

 

Nótese que las conclusiones de estos razonamientos son verdaderas o falsas porque les damos significado. Si habláramos en términos puramente abstractos los dos primeros razonamientos se reducen a:

 

Todo A es B

Todo B es C

Por lo tanto todo A es C

 

Si escribimos las cosas así, completamente genéricas, la conclusión es cierta siempre. Podríamos ponernos filosóficos y decir que este razonamiento es algo cuya verdad es tan evidente que no admite discusión: es válido para cualquier persona capaz de entendimiento. No admite discusión racional.

 

Solamente cuando remplazamos A por “Cristina Kirchner” y C por Plutón la conclusión se vuelve falsa porque contradice la realidad. Pero justamente, a la lógica no le interesa demasiado la realidad.

 

 

Las dos segundas falacias se reducen a

 

Todo A es B

x es B

Por lo tanto x es A

 

Esto no necesariamente es verdad siempre. No está en ningún lado de las premisas que todo B sea A. Que todo A sea B no implica que todo B sea A. Esta es una falacia. El razonamiento está mal.

Written by porlaverdad3

23/03/2011 at 13:22

Publicado en Reflexiones

Los meses de invierno son propicios para la ‘caza’ del pedófilo, en los que frío empuja a muchos de ellos a pasar largas horas frente a la pantalla del ordenador.

Después de proponer abusar de niños para prevenir el abuso infantil, la policía española propone aniquilar a todos sus ciudadanos para acabar con el homicidio

“Después de razonar que la mejor manera de acabar con la pornografía infantil era que la policía tuviera el derecho a publicarla, intercambiarla y poseerla, se nos ocurrió que ya que el homicidio sigue siendo un delito importantísimo en España, la mejor manera de acabar con el problema es matar a todos los españoles” afirma Efe Enrique Rodríguez, jefe de la BIT.

 

“Matar a los españoles para acabar con el homicidio es una idea casi tan genial como la de publicar pornografía infantil para acabar con la pornografía infantil. No sé cómo no se nos ocurrió antes” concluyó en un comunicado de prensa.

Written by porlaverdad3

20/03/2011 at 14:34

Publicado en Miscelanea

Abusar de niños para prevenir el abuso infantil: lógica en estado puro

http://www.adn.es/lavida/20110313/NWS-0215-GPS-pornografia-pedofilos-infantil-buscar.html

 

 

La razón que la sociedad aduce para prohibir la posesión de pornografía infantil es que lastima a los niños, los victimiza, repitiendo y prolongando el abuso.

 

Desde esa lógica, son sorprendentes las declaraciones de Efe Enrique Rodríguez, inspector jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de España, que afirma que la policía debería tener el derecho a publicar e intercambiar pornografía infantil con el objeto de “infiltrarse” en “foros pedófilos”.

 

 

¿Abusar de niños para prevenir el abuso infantil? Si eso no es lógica la lógica dónde está.

Written by porlaverdad3

19/03/2011 at 14:13

Publicado en Reflexiones

La desprotección de la juventud y el fascismo de la sociedad: quieren bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14

La misma sociedad que se horroriza porque un joven de 14 pueda tener sexo es la que reclama sangre ante la moda de “menores delincuentes”. La baja de la edad de imputabilidad dejará a menores desprotegidos ante un sistema judicial (y penitenciario) brutal y despiadado. Y todos sabemos quiénes son los que van a pagar: los ricos seguro que no.

 

A los menores que cometen un crimen hay que ayudarlos y educarlos, no castigarlos y mandarlos a la cárcel para arruinarles definitivamente cualquier posibilidad de mejora personal. Lo que se logra con esto no es “proteger a la sociedad” (se puede hacer lo mismo con medidas más humanas) sino destruir las pocas posibilidades de desarrollo individual de estos jóvenes. Esta ley tiene como único objetivo proteger a las clases medias (las que tienen voz y voto) ante el pánico impuesto por los medios de comunicación generado por unos pocos crímenes que lograron pública notoriedad. No me malinterpreten, no digo que no habría que hacer nada, digo que habría que ayudar y educar a los menores, no castigarlos como si fueran adultos. La baja en la edad de imputabilidad no es la solución. Y los que van a terminar pagando son, como siempre, los más pobres.

 

 

 

“restituir seguridad debe fundarse no sólo en resolver la cuestión de la inseguridad vinculada a lo delictual, sino a las inseguridades sociales producidas por la falta o insuficiencia de desarrollo de una política económica y social que avance sobre los procesos de integración social vinculados al pleno empleo, la estabilidad laboral, al acceso a la salud, a la educación y a la vivienda”

 

 

“un nuevo sistema penal especializado para adolescentes debe generar nuevas oportunidades de inclusión social, como órganos de juzgamiento especiales, procedimientos específicos más ágiles con pleno respeto de las garantías, medidas socioeducativas y servicios especializados para adolescentes infractores. La privación de la libertad no debe ser el eje del sistema, sino una medida de último recurso y por el menor tiempo posible”.

Written by porlaverdad3

17/03/2011 at 14:02

Publicado en Noticias

De facto, lo que se castiga no es el crimen que cometió una persona, sino a la persona que cometió un crimen

http://www.ccoso.org/library%20articles/Hernandez%20et%20al%20-%20NY%20Times%20Article%20about.pdf

 

Cito el artículo:

 

“It’s crucial to understand the sexual history of all these offenders, because sometimes the crime they were arrested for is the tip of the iceberg, and does not reflect their real patterns and interests,”

 

Cito a Foucault:

 

La pericia psiquiátrica permite doblar el delito, tal como lo califica la ley, con toda una serie de otras cosas que no son el delito mismo, sino una serie de componentes, maneras de ser que, claro está, se presentan en el discurso del perito psiquiatra como la causa, el origen, la motivación, el punto de partida del delito. En efecto, en la realidad de la práctica judicial, van a constituir la sustancia, la materia misma susceptible de castigo.

Ahora bien, este conjunto o estas dos series de nociones, ¿qué función tienen? En primer lugar, repetir tautológicamente la infracción para inscribirla y constituirla como rasgo individual. La pericia permite pasar del acto a la conducta, del delito a la manera de ser, y poner de relieve que esta última no es otra cosa que el delito mismo pero, en cierto modo, en el estado de generalidad en la conducta del individuo. […] Ustedes me dirán que no es tan grave y que los psiquiatras, cuando se les solicita hacer una pericia a un delincuente y dicen: “después de todo, si cometió un robo, es en resumidas cuentas porque es ladrón; o si cometió un asesinato, es en suma porque tiene una pulsión de matar”, no hacen otra cosa que el molieresco análisis del mutismo de la muchacha [Moliere, en “El médico a palos” escribe: “Cierta malignididad, que es causada […] por la acritud de los humores engendrados en la concavidad del diafragma, sucede que esos vapores[…], eso es justamente lo que hace que vuestra hija sea muda”] Sólo que en realidad, es más grave, y no lo es simplemente porque la cosa pueda entrañar la muerte de un hombre, como les decía hace un rato. Lo más grave es que, de hecho, lo que el psiquiatra propone en ese momento no es la explicación del crimen: lo que hay que castigar es en realidad la idea misma, y sobre ella debe cabalgar y pesar el aparato judicial”.

Foucault: un genio, un capo, un maestro con todas las letras

 

 

http://en.wikipedia.org/wiki/Sexual_Morality_and_the_Law

Foucault junto con otros intelectuales franceses defendía la abolición de la edad de consentimiento y la posibilidad de encuentros románticos entre niños y adultos. Y no lo decía Benito Mussolini, sino uno de los mayores y mejores pensadores de izquierda de la modernidad. Es increíble cómo ya no existe esta gente con huevos, con valentía para resistir la estupidez de las masas. Cómo necesitamos más Foucaults y menos psicólogos.

Written by porlaverdad3

15/03/2011 at 14:19

Amor puro contra perversión

http://revistareplicante.com/destacados/mujeres-de-papel/

Los heterosexuales solamente aman a las mujeres puramente, no las fetichizan ni reducen a objeto; no como los pedófilos que siempre ven a los niños como objetos sexuales y que no los aman sino que tan sólo tienen una perversión.

esto les gusta a los heterosexuales

Written by porlaverdad3

12/03/2011 at 14:09

Kafka anarquista

La vergüenza final de Josef K supone la ruptura con un determinado orden social, “hecho de hombres y por hombres”. Y de ese carácter rupturista extrae Hannah Arendt un mensaje de esperanza. La víctima no opone resistencia a la decisión del tribunal: acata la sentencia y obedece las órdenes de sus verdugos, se comporta, en definitiva, “como un miembro obediente del sistema”, porque ha caído en un “estado de ofuscación » que le hace dudar de su inocencia y confundir el mal que lo rodea con la culpa común a todos los seres humanos. Pero no todo está perdido: la vergüenza final es una resistencia porque convierte en vergonzantes el «orden que rige el mundo» y la obediente participación de la víctima en él. En ese último gesto radica la esperanza:

 

 

Sólo hay una pincelada de esperanza, que aparece como un relámpago en el extremo final de la narración: «fue como si la vergüenza debiera sobrevivirlo». La vergüenza que le produce el orden que rige el mundo, y la vergüenza de ser, él mismo, Josef K., un miembro obediente del sistema, a pesar de ser su víctima.

 

[…]

 

Hay una pequeña gran victoria en la vergüenza final, en la medida en que con ella el individuo reniega del orden que lo desprecia, contrariando la voluntad de éste de vencer física y mentalmente a sus miembros por la via de la culpabilización. La culpa, que acompaña al protagonista durante la historia, abre paso, al final, a la vergüenza. Con ella, el orden corrupto e injusto queda al desnudo, mientras el individuo evoca en el instante de la vergüenza aquello que la culpa había tapado: la dignidad del hombre.

 

http://www.ucm.es/info/especulo/numero41/josephk.html

Written by porlaverdad3

11/03/2011 at 14:01

Publicado en Arte

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