All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

Explosión cerebral

Imaginate dos personas juntas, un niño y un adulto, paseando en un día soleado por, digamos la plaza, o el zoológico o la playa. El mayor está bromeando con el niño, comprándole regalos, en un momento dado van a comer a un restaurant. Es el cumpleaños del menor, o están festejando que pasó de año. Charlan, juegan, van de la mano, el adulto le hace cocochito.

 

Ahora imaginate que el adulto no tiene ninguna tutela especial sobre el niño y que no tienen ninguna relación de parentesco. Ya te podés asustar.

 

La sociedad actual simplemente no sabe cómo lidiar con tal escena. No estamos preparados para eso. Nos confunde qué clase de persona podría querer realizar esas actividades con un niño (propiedad de sus padres) si no es un familiar ni alguien a cargo del menor.

 

¿Cuál es tu primera reacción?

 

Algunos querrían acabar con esa situación, otros atacarla, otros defenderla… Pocos, poquísimos querrían (siquiera pensarían en) interrogarla. Preguntarle al niño, preguntarle al adulto.

 

La sociedad simplemente no acepta una situación semejante. Instantáneamente el adulto es sospechoso (y culpable) de las peores intenciones. ¿Por qué alguien querría jugar, pasear, hablar, ser feliz con un niño sino es el padre/madre/tutor/maestro/lo que sea? ¿Es que acaso hay gente que busca la felicidad con los niños y no con los adultos? Esas son preguntas que pocos se hacen.

 

(Adaptado de http://theinnocencegame.blogspot.com/2010/07/cockroaches-at-table.html)

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