All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

De facto, lo que se castiga no es el crimen que cometió una persona, sino a la persona que cometió un crimen

http://www.ccoso.org/library%20articles/Hernandez%20et%20al%20-%20NY%20Times%20Article%20about.pdf

 

Cito el artículo:

 

“It’s crucial to understand the sexual history of all these offenders, because sometimes the crime they were arrested for is the tip of the iceberg, and does not reflect their real patterns and interests,”

 

Cito a Foucault:

 

La pericia psiquiátrica permite doblar el delito, tal como lo califica la ley, con toda una serie de otras cosas que no son el delito mismo, sino una serie de componentes, maneras de ser que, claro está, se presentan en el discurso del perito psiquiatra como la causa, el origen, la motivación, el punto de partida del delito. En efecto, en la realidad de la práctica judicial, van a constituir la sustancia, la materia misma susceptible de castigo.

Ahora bien, este conjunto o estas dos series de nociones, ¿qué función tienen? En primer lugar, repetir tautológicamente la infracción para inscribirla y constituirla como rasgo individual. La pericia permite pasar del acto a la conducta, del delito a la manera de ser, y poner de relieve que esta última no es otra cosa que el delito mismo pero, en cierto modo, en el estado de generalidad en la conducta del individuo. […] Ustedes me dirán que no es tan grave y que los psiquiatras, cuando se les solicita hacer una pericia a un delincuente y dicen: “después de todo, si cometió un robo, es en resumidas cuentas porque es ladrón; o si cometió un asesinato, es en suma porque tiene una pulsión de matar”, no hacen otra cosa que el molieresco análisis del mutismo de la muchacha [Moliere, en “El médico a palos” escribe: “Cierta malignididad, que es causada […] por la acritud de los humores engendrados en la concavidad del diafragma, sucede que esos vapores[…], eso es justamente lo que hace que vuestra hija sea muda”] Sólo que en realidad, es más grave, y no lo es simplemente porque la cosa pueda entrañar la muerte de un hombre, como les decía hace un rato. Lo más grave es que, de hecho, lo que el psiquiatra propone en ese momento no es la explicación del crimen: lo que hay que castigar es en realidad la idea misma, y sobre ella debe cabalgar y pesar el aparato judicial”.

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