All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

Archive for mayo 2011

La pedofilia es un mamarracho

Me jode tanto no poder hacer nada. No poder hacer nada para cambiar las cosas. Cuando seres humanos son tan demonizados no por lo que hacen sino por lo que son es tiempo de pararnos y gritar bien alto que es injusto.

 

Digo que la pedofilia es un mamarracho porque es completamente ridícula, fantasiosa, increíble, demencial lo que la gente cree que es. Cuando alguien escribe con toda la seriedad del mundo*

 

 

pues aparentemente -ya que no lo podemos saber con certeza- han sido devorados por el egoísmo y sólo viven pensando en su propio placer. No tienen conciencia ni respeto por el otro ser humano… esos niños pasan a ser “objetos”. Amor a la violencia. Quizás en su mente también existe cierto tipo de locura y en su vida, algún tipo de vicio. Agregaré algo más: en sus mentes también hay traumas. Esas conductas de daño y agresividad a los otros fueron aprendidas: hostilidad, encerramiento, maltrato físico, hasta abusos sexuales… eso fue todo lo que vieron sus ojos siendo niños. Ciertamente, una vida dura no justifica que se conviertan en criminales porque sé que hay algo dentro de cada uno que nos cuestiona lo que hacemos, que nos detiene, que nos permite aprender de los errores. Ellos se dejaron consumir por las sombras.

 

http://mx.answers.yahoo.com/question/index?qid=20110509012204AABAwBX

 

 

Uno se tiene que parar, respirar hondo, dar uno (o dos) pasos atrás y tratar de pensar cómo llegamos hasta acá. Tratar de pensar cómo

 

  • “persona con una atracción sexual por los niños”

 

pasó a significar

 

  • “Sólo viven pensando en su propio placer. No tienen conciencia ni respeto por el otro ser humano”

 

  • “Amor a la violencia”

 

  • “Cierto tipo de locura”

 

  • “Conductas de daño y agresividad a los otros”

 

  • “Se dejaron consumir por las sombras.”

 

 

Qué procesos se dieron, cómo se desarrolló el mundo para que una palabra mutara tanto y tan profundamente.

 

Imaginemos si en 10 años “heterosexual” (persona con una atracción sexual por las del sexo opuesto) significara “Psicópata”, “violador”, “que ama la violencia”, ‘consumido por las sombras’ (¿??). Pensaríamos que algo tuvo que pasar, nos sorprenderíamos de cómo una simple atracción sexual pasó a significar tantas cosas y todas tan negativas…

 

Es sencillamente increíble y verdaderamente merece un análisis sociológico profundo. ¿Cómo pudo pasar? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Quiénes son los responsables?

 

Preguntas que nadie se hace.

 

 

 

* Yo cuando escribo que hay un complot mundial de pedófilos para matar a papa noel y devorar a los niños lo hago riéndome de tanta estupidez junta. Pero esta gente lo dice en serio. Se lo cree. Cree que es verdad. Eso es verdaderamente preocupante. Cuando escriben ‘pedofilia: cuando los adultos se vuelven monstruos’ http://carolinagg.wordpress.com/2010/03/24/pedofilia-cuando-los-adultos-se-vuelven-monstruos/ lo dicen en serio. Eso me da miedo sinceramente. Cómo hay gente que puede creer eso de verdad es sinceramente para morirse de miedo. Cuando nadie dice nada ni responde ni desbarata semejante estupidez, es directamente para esperar lo peor.

 

 

¿Por qué todos los medios siguen calificando de ‘pedófilos’ a criminales?

Es increíble cómo todos (acá no hay ninguna diferencia entre TELAM, multimedio Clarín, CNN, 6,7,8 o cualquier otro) los medios siguen calificando mezclando y utilizando como sinónimos ‘pedofilia’ y ‘abuso infantil (así en general, ni siquiera ‘sexual’, un asesino de niños es un ‘pedófilo’ según los medios de comunicación)’.  ¿Será desidia, desinterés, comodidad, línea editorial o pura maldad? La verdad ni idea, habría que preguntarles.

 

La pedofilia es una atracción, específicamente, la atracción sexual y/o romántica por niños prepúberes. Hay pedófilos que pueden ser delicuentes, como todo el mundo, pero la gran mayoría no lo son.

 

“¿Y todo esto a quién le importa? ¿O para qué sirve?” Pueden preguntar. La respuesta es obvia: ¿acaso a ustedes les gustaría que los traten como abusadores cuando no lo son? ¿Les gustaría o no? Ah, ya me parecía. Sirve para no demonizar injustamente a personas que no le hicieron daño a nadie. Sirve para señalar diferencias, para no simplificar. Sirve para tratar con respeto y dignidad a personas que no son delincuentes ni locos ni psicópatas ni nada que se le parezca. Sentir atracción sexual por un niño no te vuelve un loco o un violador. Una cosa son las fantasías y otra muy diferente nuestros actos.

Antología de cine de animación experimental polaco

http://www.nplus2.com.ar/?p=299

http://www.nplus2.com.ar/?p=282

En este blog encontré dos links (todavía no pude chequearlos, pero parecen legit) con unos lindos compilados para conocer más del cine de animación polaco, particularmente la animación que se mueve a los márgenes de los circuitos comerciales.

Particularmente recomendadas la desgarradora obra de Piotr Dumała sobre Kafka y el milagro de edición de Zbigniew Rybczyński (tenía ganas de ponerlo entre comillas a su nombre, jamás vi tantas consonantes juntas) “Tango”.

Pueden visitar el blog también http://www.nplus2.com.ar/, para encontrar otras joyas del cine de animación no-comercial.

PD: Ya que estamos hablando de buen cine, les recomiendo http://www.patiodebutacas.org y http://filmoteca-canal7.blogspot.com/, de donde bajarse muchísimo material de calidad.

Written by porlaverdad3

26/05/2011 at 19:53

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Tácticas

Polémica por el panelista de TV que se equivocó y confundió a los pedófilos con seres humanos

“Un error lo tiene cualquiera che, déjenme de romper los quinotos” comentó, ya aireado, el famoso panelista de tv que en la última emisión del programa que integra, tuvo un lamentable error mientras hablaba extensamente sobre un tema importantísimo del cual “había buscado la definición en wikipedia con el blackberry cinco minutos antes de empezar la transmisión”. El error vino dado porque al parecer el panelista habría dicho que los paidófilos eran unas “personas degeneradas hijas de putas” lo cual habría causado la inmediata reacción negativa de cientos de Asociaciones de Lucha Contra los Seres que no son ni Heterosexuales ni Gays ni Lesbianas ni Bi ni Transexuales (ALCSHGLBT), sobre todo por el empleo de la palabra ‘personas’. “Que aclare que son unos degenerados hijos de puta está bien y es completamente aceptable, la cuestión acá es que usó la palabra ‘personas’, que dado el caso, está fuera de lugar” dijo un representante de una ONG que lucha contra las personas que no son ni heterosexuales ni homosexuales. El panelista respondió a las críticas diciendo que en general nunca sabe lo que dice pero que la mayor parte del tiempo nadie se da cuenta, y no creía que esta iba a ser la excepción.

Al final, el conductor y el staff del programa tuvieron que salir a pedir disculpas al aire por la lamentable equivocación de unos de sus miembros aclarando que “todo aquel que no es ni gay ni heterosexual ni siquiera pertenece a la raza humana”.

Porqué sos tan genio Parés y la reconchadetumadre

Parés y Puto! son probablemente lo mejor que le quedan a la Barcelona. Es muy loco como este tipo puede seguir manteniendo una calidad tan altísima que lo lleva a hacer pequeñas obras maestras casi a diario para la barcelona y la Fierro y encima muchas de las cuales se pueden ver gratis en su blog.

Sana envidia.

Ahora, con el gobierno peronista de Kirchner, el peronismo de Menem y el peronismo de Duhalde, resultan claramente diferenciados en todos sus matices. Mientras que los primeros son peronistas, los demás son peronistas, y por último tenemos al grupo de los peronistas que buscan peronizar el peronismo de Perón.

Los peronistas sin embargo se enfrentan con los peronistas dentro del Peronismo que buscan aliarse con los peronistas para inclinar la balanza definitivamente hacia un Peronismo Peronista.

Mientras tanto, en Gran Hermano, qué onda el hermafrodita? Tiene pito o concha? no entendí esa parte.

Para Pensar

Puro ejercicio posmodernista:

Nueva columna política del domingo! Como hoy llueve y me daba paja ponerme a escribir, agarré las columnas de los diarios de hoy y les hice un remix de frases. Funciona igual! Copy paste, palo y a la bolsa. Soy un capo. Ojo eh, esto no es copia: es apropiación postmoderna.

http://elhumordeputo.blogspot.com/2011/04/lo-que-presagia-el-enemigo-de-mi.html

http://diegopares.blogspot.com/
http://elhumordeputo.blogspot.com

Written by porlaverdad3

23/05/2011 at 18:25

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Películas caseras: ¿la mejor serie de animación de la historia?

A grandes rasgos se puede decir que hay dos tipos de animación: la que está dirigida a los niños y la que está hecha para los adultos. La primera suele estar hecha de felicidad, de candor, de sutiles incoherencias (y también de estupidez redomada). La segunda suele ser cínica, corrosiva, destructora (y no excluye la imbecilidad gigantesca). En la intersección de ambas (y sin los defectos de ninguna) vive Películas Caseras (Home Movies), una de las mejores series de animación que hayan salido de la TV en toda su historia.

 

 

La magia de esta maravilla creada por Brendon Small y Loren Bouchard es difícil de explicar pero fácil de ver. Películas caseras cuenta la vida de Brendon Small y sus amigos Jason y Melissa, chicos de 7 años de un típico vecindario suburbano estadounidense. Hasta ahí nada raro. El primer componente delicioso de la serie es que Brendon quiere ser cineasta y hace películas. Ama el cine y vive haciendo “películas caseras” que recrean juguetonamente (decir parodian es utilizar una palabra casi ajena al lenguaje candoroso de la serie) clásicos del cine. Así que tenemos una cinefilia dulce, infantil. Luego están los personajes. Todos son entrañables. Desde Jason, un chico que parece el típico gordito excluido pero que demuestra una consistencia y una personalidad que le dan vida propia, hasta, obviamente, el profesor de fútbol McGuirk, que en general es la fuente de las mayoría de las risas que genera el programa. Todos tienen sus pequeños defectos, pero ninguno cae en ese patetismo estúpido del “perdedor cool”: son, casi siempre, personas normales.

 

 

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Pero el verdadero centro de la serie, lo que realmente hace de esta obra maestra lo que es, son los diálogos y el tono. El show se aparta casi totalmente del cinismo y el sarcasmo al que nos tienen acostumbrados la televisión yanqui moderna, y cuenta historias simples desde una visión completamente desenfadada, libre, sin poses. Acá no tenemos ese falso humor absurdo ni ese falso ‘progresismo’ de ciertos productos. Acá tenemos un show que es puro corazón, puro sentimiento. El humor no es ni escatológico (piensen en los últimos South park) ni slapstick ni absurdo ni cínico. El humor surge como magia de los diálogos increíbles y casi surrealistas de sus protagonistas. Es allí, en las conversaciones increíbles de tres chicos que comprenden el mundo mejor que muchos adultos donde se encuentra el corazón y la vida de esta serie. El protagonista Brendon le dice a su amigo Jason que su abuelo se está muriendo. “En realidad todos estamos muriendo” le responde. Ese escalofrío que produce la conjución de la muerte y la niñez no es extraño a la serie y ya lo podemos encontrar en Perry Bible Fellowship por ejemplo. Como estos comics, el tono combina brutalmente la puerilidad y la muerte, el horror y la infancia, y es allí donde el humor seco, sutilísimo aflora.

 

 

Es difícil señalar concretamente dónde se encuentra eso que diferencia a Películas Caseras de sus (inexistentes) competidores, y si ven que entro en contradicciones (decir que es infantil pero inteligentísima, candorosa pero brutal) es porque el mismo programa vive en ese extraño –y único- lugar indeterminado. Esta serie subvirtió la realidad del humor estadounidense de la forma más revolucionaria posible: con sutileza y sin cinismo ni malas intenciones. Con inteligencia. Con niños que tienen conversaciones capaces de cambiar nuestras vidas. Con un tono de felicidad absoluta acechada por las sombras de la vida adulta. Películas caseras fue un producto televisivo revolucionario, porque hizo la revolución más difícil: aquella que hacen los niños.

Written by porlaverdad3

22/05/2011 at 18:12

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Pedófilos piden acabar con el “mito” de papa Noél, porque alegan que “hace a los niños felices”

El gordo de coca-cola sería la próxima del complot mundial de pedófilos

“Basta de esa farsa llamada Papa Noel” grita aireado un pedófilo. “Basta de la mentira de ese anciano gordo bonachón que trae regalos a los niños y felicidad a todo el mundo”. El activista reclama “acabar con las mentiras y la felicidad de los pequeños”, y no está solo. Todo el cónclave pedófilo tiene sus miras en el gordo Claus. Lo odian porque hace feliz a los niños y admiten que “cada vez que un niño ríe es como si nos clavaran una puñalada en el estómago y nos metieran una picana en el orto”. “Tenemos pensado hacer una campaña de información, para decirle a todos los niños del mundo que Santa Claus es una mentira, una farsa, que en realidad son sus padres; y de paso que son adoptados.” Dice entre risas maníacas un pedófilo.

Stacy

Written by porlaverdad3

20/05/2011 at 19:32

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Entrevista a dos pedófilos

L’eclisse de Antonioni

Película misteriosa y fría. Creo que jamás vi un cine al cual le importaran tan poco sus personajes: increíblemente Antonioni se olvida durante minutos y minutos de sus actores y se pone a filmar cualquier cosa, una obra en construcción o el viento soplando sobre los árboles digamos. La casi inexistente trama es básicamente eso: vagabundeos, conatos de emociones truncados antes de surgir, jugueteos tontos, hermosos paisajes, enajenación humana, aburrimiento. Una especie de hastío fundamental, de aburrimiento esencial permea a la protagonista que no sabe bien qué hace o qué quiere o qué piensa o qué siente o nada en absoluto. El filme es frío y cerrado hasta lo exasperante, pero esto no opaca sus cualidades: el procedimiento kafkiano de hacernos ver la realidad, incluso el hecho más trivial, extrañados, como si fuera ajena; su bellísima fotografía; su innegable misterio. Claramente Antonioni prefiere la forma sobre el contenido. Pero cuando la forma es tan bella, tan curiosa, tan cautivante, no podemos sino alabarla.

Written by porlaverdad3

18/05/2011 at 19:22

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Chris Ware

Artista de la melancolía y la niñez.

Pueden bajar una de sus últimas obras (calificadas por alguna como una de sus mejores) de http://www.megaupload.com/?d=MEJ4GE0T. Todavía no la leí, pero pinta como una obra maestra.

Written by porlaverdad3

17/05/2011 at 19:13

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Primero, personas

Hay algo que debe recordarse: los pedófilos son personas. No son animales, no son seres malvados cuyo único objetivo en la vida es hacer daño. Sentirte atraído por los niños no te quitan la más mínima humanidad, moralidad, sentimientos. Una persona paidófila es ante todo una persona, y como tal, puede amar y desear proteger a los niños tanto como cualquiera. Como vos o como yo. Tener una atracción sexual diferente no te hace una especie de monstruo sin sentimientos. No te hace un violador o un abusador. Cada persona es libre, incluso los paidófilos. Y hay personas atraídas sexualmente por los niños que violan o matan (igual que las personas atraídas sexualmente por las mujeres) y otras que no. Así de sencillo.

 

Obviamente, la realidad tiende a ser más complicada. Lo cierto es que la gente demoniza tanto a las personas paidófilas solamente por su atracción, que cada vez se hace más difícil encontrar alguna forma en que esta gente pueda ser feliz y llevar una vida digna. Es en este sentido que la sociedad debe cambiar urgentemente.

Dolor.

Sacado del grandioso libro de Sarah D. Goode, Understanding and Addressing Adult Sexual Attraction to Children

La historia de un chico que a los 16 años descubrió que era pedófilo.

 

 

David’s story will never hit the headlines, but it is one we need to hear. It is a story of our time, and a story of profound sadness and pain. It tells us much about our dread and horror of paedophilia. It is for David and others like him, as well as for all the children, that this book has been written. This autobiographical account was given to me in response to the final question I asked in my research project. The question was ‘are there any other questions I should have asked you, or any other information you would like me to know?” David suggested that I should have asked ‘have you ever considered suicide, and, if so, how close did you get?’ He then went on to write about his own experiences. In the edited extract presented here, David paints a detailed and vivid picture of how it feels, as a lonely, frightened teenager, to slowly come to the horrific realisation that you yourself are ‘a paedophile’:

 

 

“I remember exactly when it started. I had just turned thirteen and was doing an important exam. I remember sitting in the school hall with about 100 other pupils and like everyone else I was nervous and looking around to see if I knew anyone for moral support. As I looked around my attention was somehow drawn to this particular guy, I didn’t know him but something seemed odd about him and I couldn’t quite put my finger on it. I could recognise that he was a handsome guy but there seemed to be something a small bit more interesting about him. I looked over once or twice during the exam a  little puzzled but afterwards I didn’t really think anymore of it but still, anytime I was asked during the summer ‘how was the exam?’ I thought to myself ‘wasn’t it odd that I thought that guy was odd?’

 

 

When I joined a new school, to my surprise, the guy I thought was ‘odd’ was there as well. As time went by and I settled into my new surroundings and got to know new people and started making new friends, I began to notice this guy more and more. It got to a point one night when I was in bed that I started thinking about him and suddenly out of nowhere I imagined kissing him! I remember it well because it sent a shiver up my spine as I thought to myself that this was certainly not right. What worried me most was not so much the fact I imagined kissing a guy but the fact that it seemed to feel nice. The fright of it put it out of my mind and I vowed never to think of it again. Besides, I like women, they’re sexy and imagining being with Pamela Anderson felt nice too.

 

 

But now, not only was this guy in my school and my classroom, he was also in my social group of friends. I soon enough started to figure that I had an attraction to this guy because I was starting to have sexual fantasies about him. They felt really nice but I knew there was something going very wrong. I made sure that I never looked at an attractive guy, I learnt very quickly to always casually look the other direction to the point where it became almost second nature to me. After a time, I could see by the way classmates and friends interacted with me that it seemed no one could see it in me at all, and I started to relax a little. ‘I’m not gay, I’m just straight and confused’ I thought. ‘It’s just hormones and all I have to do is wait until they calm down, I knew I wasn’t gay!’ That held me up for the rest of the year.

 

 

As I turned fourteen I was still in the group of friends with the guy I was attracted to. His presence was an uncomfortable reminder of what was wrong inside me. As time went by the ‘hormone theory’ defence was starting to wear thin and I started to consider that perhaps maybe this is it, maybe I am actually gay. For the vast majority of my time I just basically ignored it and just got on with life. By the time my fifteenth year came around ‘hormone theory’ was hanging by a thread and I guess the shock of having homosexuality in the first place had started to wear thing. I reckoned if those hormones were going to ever settle down they would have settled by now surely. I started to slowly accept that I had homosexuality in me; I guess it’s not the worst thing in the world. I was still attracted to women but it only seemed about 75/25. At some point I decided to end the remaining conflict and worry inside me. Basically it went along the lines of a compromise, I said to myself ‘right, I accept that I am seemingly stuck with homosexuality, so here’s the deal, Homosexuality, you can go over to that corner and fantasise about whatever you want and I’ll go over to this corner and live my life through heterosexuality the way I want and well just pretend we never met, full stop’. I still felt a little cheated but there didn’t seem like there was any other way of dealing with it. Life went on as normal and as time went on it just didn’t seem to matter as much as it used to, I became used to it and as such it was easily ignored.

 

 

I felt happy enough as I turned sixteen. But something had changed. As much as I was peacefully ignoring homosexuality, I couldn’t help but make a number of strange observations. Observation number one was: why is it that the couple of guys in my classes that I always thought seemed attractive, are now definitely not as attractive as they used be? It seemed very odd. Observation number two was: if I’m gay then why is it that I’m not attracted to Brad Pitt? I can see he’s a very handsome guy and I’ve heard he’s a gay idol but now that I take a look I find that I have no attraction for him or in fact any adult male no matter how good looking. Observation number 3: disturbingly, why is that the only guys who do seem attractive are the ones aged around twelve or thirteen? In fact, they seem more like boys than anything else. I started to get a very bad feeling that something was going very, very wrong. The more I looked at it the more worried I was getting. I simply didn’t know what or why this was happening to me.

 

 

That was the year when Father Smith hit the front page of every newspaper my parents brought home with them. A new evil was born from an inferno of horror and fear and its name was Paedophilia. I had never heard that word before that. Father Smith was a paedophile and, as the newspaper explained, a paedophile was a person who had an attraction to children. Father Smith had sex with young boys. The only people I seemed to be attracted to were boys. At first a wave of utter disbelief and confusion passed over me. There is no way on God’s green earth I would do anything like the horror Father Smith perpetrated on those boys. I started to think that whatever Father Smith had it must be different from what I have. I mean, why did he do those things? Why would you hurt any boy? It simple didn’t make any sense whatsoever. As the weeks and months passed by I read every article about paedophilia from the papers my parents brought home. I made sure I was very careful no to let my parents or anyone else in my family see me read these articles. One Sunday, in an in-depth investigation of paedophilia, the newspaper finally explained why people like Father Smith were so cruel to children. Paedophilia is an ‘incurable psychological disease’ it wrote, and it is only a matter of time, circumstance and opportunity before a paedophile strikes his victim.

 

 

As the realisation of what this meant set in, it started to drawn on me that paedophilia, as a disease, must be like a cancer. A cancer of mind. What I knew about cancer was that it’s a disease that starts off very small. So small you wouldn’t even know it was there. As time goes by it begins to consume everything around it to the point that by the time you find out you have it, it would be, more or less, too late to do anything about it. Then it would kill you. I realised that paedophilia had started off small. I didn’t even realise I had it all this time. I thought it was homosexuality. I’m only sixteen now and that’s why I’m still a good person but as time goes by paedophilia would slowly consume all that was good and decent inside me, then it would only be a matter of circumstance and opportunity before I start rapping, beating and destroying boys too! I would become as evil as Father Smith. There will be nothing I could do to stop it. Every night these thoughts would circle my head time and time again. Fear started to grow slowly at first but very surely. ‘Something is coming’ I thought. Some kind of remorseless and shameless joy from raping and beating innocent boys.

 

 

Night after night alone in my bedroom fear was growing and growing. I could feel it. There was such a hatred for paedophiles being expressed by every newspaper and the thing about it was, they were right to feel that way about Father Smith and people like him. People like me. I suddenly realised at this point, that everyone in this life, my friends, my family, my mum and dad, all hate me too, its just that they don’t know it yet! I started to feel isolated from everyone around me. To feel alone in this world, to face a battle with a cancer I might never win.

 

 

To walk around with a worried face or to act any differently would draw questions from parents, teachers or friends. Questions I most certainly had no answers to and a personal issue I could afford no one in my life to find out about. When I was around people I literally reverted back to my normal everyday self. What I thought was homosexuality had already trained me to do this. I felt and displayed no fear or concern to anyone and dealt with everyone and everything the way I would as if this thing didn’t exist.

 

 

At night-time, however, when I was alone in my room, that’s when Pandora’s Box would open and all hell rode out from it. How anyone could live with the same of sexually abusing boys is one question. But how could anyone continue to live with the shame of knowing they are destined to destroy boys is quite another. I asked myself ‘is it right for me to continue to live knowing what ill end up doing to boys in the future?’ I felt the answer but didn’t say it. Suicide had already entered the equation. Suicide brought with it the absolute, guaranteed and undisputable fact that I would never in this life harm even one boy, ever, full stop.

 

 

I knew that if I didn’t find my way out of paedophilia and soon then I was going to die by my own hand. The search was on. I didn’t remember anyone around me ever talking about it even though I tried to listen for it. I went back into the newspapers reading and rereading the articles, trying to ‘read between the lines’. I didn’t know exactly what I was looking for but I thought I’d know if I found it. But as time went by there was a gathering sense that I wouldn’t find anything in the newspaper. I had read these papers for over two years now and the stories were always the same, time and again. I was slowly losing hope that id find something to save me. Suicide was with me night after night. As the weeks went by fear was ebbing away to the sorrow of slowly accepting my fate. I had done everything I could, I’ve done the best I can, I’ve explored all the options. There just wasn’t any way out.

 

 

I started to think more about the concept of suicide and what it meant. It meant I was never going to hurt any boy, guaranteed. Then I began to realise that what I was going to do through suicide was to actually save boys and anyone who actively does something to save another, specially children, is called ‘a hero’. The term ‘a paedophile’ means ‘a destroyer of children’. But I’m going to be saving boys not hurting them. It means I’m not ‘a paedophile’ in any way, shape or form. While it’s clear beyond doubt that no one in this life could ever love ‘a paedophile’ it is, however, just as clear that everyone in this life certainly loves ‘a hero’. Everyone loves a hero! Everyone loves… me! Of course they do! Everything was perfect. Everything was beautiful. Everything made brilliant sense, all questions answered. Suicide isn’t a decision, it’s an understanding. A perfect understanding. The next day when I left my room I was walking around on a cloud. I could barely keep the smile off my face. Everything felt so different, so bright. The horrific disease had gone so I could find no fault within myself and therefore no fault in anyone else either. Everything was perfect. After a couple of days of walking around feeling great I knew the time had come to plan how I was going to commit suicide. In my room that night I settled down to the task of finding a way to commit suicide.

 

 

There seemed to be many ways to do it, from drug overdose to walking in front of a bus. I quickly enough generated a small list of priorities that a suicide must fulfil. Priority number one: it must at all cost be guaranteed. Priority number two: it has to be quick. Priority number three: if possible it has to be painless. The best way seems to be slitting my wrists with a razor in the bathroom. This seems perfect. It’s absolutely guaranteed beyond doubt, it will take five minutes maximum, it’s quick and of course the deeper the cut the less the pain. Now that I had picked the method and the place it was now time to set the date. I chose a date about a month and a half away. All I had to do now was to sit and wait. I sat there on the eve of the appointed day with the razor in my but I just couldn’t do it!

 

 

While it most certainly wasn’t the last time I came close to suicide in those first few years, no other time had such an impact on me. My psychology had collapsed and I emotionally and logically flat-lined with no more ability to function than to just show people what they wanted to see so I could get to the end of my day and disappear under the pillow. The story from that suicide attempt to now is one I would call a slow rebuild of personal ideology and understanding of how my life works.”

 

 

David’s experiences as a suicidal teenager serve as a powerful reminder of why this book needs to be written and why, as professionals and lay people, we need to know the information that this book provides.

 

 

My goal in writing this book is to make available the information that will help us, as members of society, to understand what it is like to be sexually attracted to children. The information in this book should help those, like David, who find themselves experiencing a sexual attraction they did not choose and who are worried that in consequence, they may turn into the ‘evil monsters’ portrayed in the media. This book is also for all those who are involved in this issue in some way, whether as professionals, lay helpers or children friends, who work with or care about people who are attracted to children. It is also for those who may have known a paedophile themselves when they were a child, or who experienced sexual contact with an adult, and who want to understand their own experiences in more depth. Finally, this book is for all those children, past, present, and future, whose lives are harmed by the sexual behaviour of others. It is my sincere hope that this book will ho some way towards keeping them safer and building a more protective society in which we can all take responsibility for our own actions.

el Cielo

La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores.

En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo: lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.

(Cortázar)

Written by porlaverdad3

13/05/2011 at 18:56

Publicado en Arte

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