All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

Anti pedobear

Pedobear aglutina todos y cada uno de los estereotipos sobre los pedófilos

Creo que ni necesito introducir a este concepto. Pedobear es un chiste, que es criticado, odiado, defendido y propagado por las mismas razones: porque ‘bromea’ sobre la pedofilia. Los que lo defienden alegan libertad de expresión y un sentido del humor “oscuro” (es decir, asumen que existe algo así como un humor “correcto” y que el suyo es “incorrecto”). Los que lo critican dicen que “defiende la pedofilia” y el abuso sexual infantil.
 
 
 
 
 
 
 

Pedobear es ante todo anti-intelectual. No busca comprender el tema del que se burla, no busca criticar, analizar o reflexionar sobre una situación, no busca iluminar o hacer pensar de una forma nueva a las personas. El chiste de pedobear promueve, alienta y difunde los mismos estereotipos contra los pedófilos que promueven, alientan y difunden los medios masivos de comunicación que consumen la mayoría de las personas que utilizan y defienden este “meme”.
 
 
 
Pedobear (la broma, el ‘meme’ como construcción e imagen social más o menos independiente de sus creadores y propagadores particulares) promueve el mito del pedófilo en todos sus variantes: variante física (viejo, obeso, sucio), variante social (cura-católico-de-derecha, cuarentón psicológicamente inmaduro ), variante psíquica (baboso, incapaz de controlarse, carente de empatía, no le importan los niños).
 
 
 
Es una broma que alienta y defiende viejos y actuales estereotipos sobre los pedófilos, la sexualidad infantil y el abuso sexual infantil. Es una broma que promueve concepciones simplistas y trivializadas de la realidad (el pedófilo baboso, el pedófilo malo, el pedófilo como animal), pero no para criticarlas o atacarlas, sino para perpetuarlas y defenderlas. Es una broma que satisface los prejuicios y los estereotipos de sus consumidores; un chiste cuyo goce central se encuentra en ofrecer una mirada del mundo que ya conocíamos, que es fácil y sencilla de entender y cuya realidad no necesitamos (ni queremos) cuestionar.

 

 

Sentirse ofendido por Pedobear porque “se burla de la pedofilia” es como sentirse ofendido por el Ku Klux Klan porque llevan puesto gorros ridículos. Es ignorar completamente el centro de la cuestión. Es esquivar lo verdaderamente ofensivo de estos asuntos: que ambos promueven y difunden estereotipos y visiones simplificadas, trivializadas y anti-racionales de la realidad.

Pedobear es una broma anti-intelectual y el placer que otorga es que satisface nuestros prejuicios ya incorporados sobre la pedofilia. Pedobear no busca criticar, reflexionar o pensar un asunto bajo una nueva luz: sólo satisface nuestros más bajos instintos de enemigos fáciles y problemas sencillos.

PD: a la imagen de pedobear, de este oso desagradable que encarna todos los estereotipos negativos de los que son víctimas los pedófilos, opongo la imagen de Charles Dodgson, más conocido como Lewis Carroll.

Matemático, escritor, poeta, fotógrafo, inventor. Su conducta y su moral fueron intachables durante toda su vida, la cual estuvo consagrada a la literatura, la matemática y, especialmente, a hacer felices a quienes él más amaba: las niñas. Su amor por las niñas (del cual su obra más famosa, Alicia en el país de las maravillas, es testigo) y su comportamiento es un camino que debe seguir todo pedófilo.

Written by porlaverdad3

21/07/2011 a 10:16

A %d blogueros les gusta esto: