All of old. Nothing else ever. Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.

Nothing else ever

Definición de espiral

La mayoría de la gente enferma por no saber decir lo que ve y lo que piensa.

 

Dicen que no hay nada más difícil que definir en palabras una espiral: es necesario, aseguran, hacer en el aire, con una mano ajena a la literatura, el gesto ascendentemente enroscado y en orden, con que aquella figura abstracta de los resortes o de ciertas escaleras se manifiesta ante los ojos. Pero, desde que no olvidemos que decir es renovar, definiremos sin dificultad una espiral: es un círculo que sube sin que nunca llegue a cerrarse. Sé perfectamente que la mayoría de la gente no se animaría a definirlo así, porque supone que definir es decir lo que los demás quieren que se diga, y no lo que es preciso decir para que algo resulte definido. Mejor dicho: una espiral es un círculo virtual que se desdobla subiendo sin que nunca se realice. Pero no, aún así la definición es abstracta. Buscaré lo concreto, y todo resultará claro: una espiral es una cobra sin cobra enroscada verticalmente en nada.

 

 

Toda la literatura consiste en un esfuerzo por volver la vida real. […] Los niños son muy literarios porque dicen las cosas del modo que las sienten y no como debe sentir quien siente según la opinión de otro. Una vez oí a un niño que dijo, queriendo decir que estaba al borde del llanto, no estúpidamente como lo haría un adulto, “Tengo ganas de llorar”, sino que dijo: “¡Tengo ganas de lágrimas!”. Y esta frase, absolutamente literaria, a tal punto que resultaría afectada en un poeta consumado, suponiendo que fuera capaz de decirla, se refiere resueltamente a la presencia ardiente de las lágrimas, irrumpiendo en los párpados que saben de la pena a punto de derramarse. “¡Tengo ganas de lágrimas!” Sí, aquel niñito supo definir su espiral

 

 

(Pessoa)

Written by porlaverdad3

23/07/2011 a 10:47

Publicado en Arte

Tagged with

A %d blogueros les gusta esto: